Quito, 20 mar (EFE).- Las comunidades indígenas de la Amazonía ecuatoriana ratificaron su disposición a impedir actividades petroleras en sus territorios, sobre todo en la región donde tiene previsto operar la empresa estadounidense Burlington.
Los líderes de las comunidades Achuar, Shuar y Kichwa, que pueblan la zona central de la Amazonía ecuatoriana, expresaron esa decisión durante una entrevista con emisarios de la compañía estadounidense, informó hoy el periódico "Ecuadorinmediato" en su portal de internet.
Toni Symonds, Leslie Lowe y Steve Heim, delegados de los accionistas de Burlington, visitaron las comunidades amazónicas para escuchar las razones de los indígenas, que no quieren la presencia de la petrolera en sus territorios.
Los indígenas, además, recordaron a los emisarios que la Constitución de la República señala que "el Estado reconocerá y garantizará los Derechos Humanos, colectivos, así como la información y la consulta previa", ante posibles operaciones mineras o de explotación de crudo.
Los indígenas solicitaron a Burlington que se abstenga de ingresar en sus territorios o realizar cualquier negociación con propietarios de tierras, asociaciones o comunidades en la provincia de Morona Santiago, al sureste del país y fronteriza con Perú.
"Las comunidades tienen sus propias formas de desarrollo, distintas a las que nos están ofreciendo las multinacionales, que quieren venir a usurpar nuestros recursos y riquezas naturales", manifestó el director de la Federación Interprovincial de la Nacionalidad Achuar, Milton Callera.
Agregó que su comunidad no quiere vivir del petróleo, pues afirmó que esa actividad sólo ha traído una alta contaminación en otras regiones de la Amazonía.
Marlon Santi, representante de la comunidad amazónica Sarayaku, aseguró que su pueblo no quiere que sus 135 hectáreas de territorio ancestral sean tocadas por la actividad petrolera.
Santi exigió al Gobierno ecuatoriano una mejor redistribución de los ingresos petroleros, para ayudar al desarrollo de los pueblos aborígenes y proteger sus culturas milenarias.
Los delegados de Burlington se comprometieron a transmitir los argumentos de los indígenas a los accionistas de la firma.
Sin embargo, expresaron su preocupación por la débil seguridad jurídica del Estado ecuatoriano, pues conocieron que las comunidades no fueron notificadas por las autoridades de las actividades petroleras previstas en sus territorios.
Burlington se adjudicó la explotación del denominado "Bloque 24", en los territorio de las nacionalidades Achuar y Shuar, mientras que la Compañía General de Combustibles (CGC), de Argentina, los del "Bloque 23", ubicado en el territorio Kichwa de Sarayaku.
El petróleo es la principal fuente de ingresos de Ecuador, pues su exportación financia casi el 35 por ciento del presupuesto del Estado.
El 90 por ciento de la explotación petrolera en Ecuador se desarrolla en la región norte de la Amazonía del país, donde cientos de indígenas y colonos llevan adelante un proceso contra la petrolera Texaco-Chevron, a la que acusan de haber dejado graves daños ambientales durante los 20 años que operó en la región. EFE
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