Agro

Jordi y Juan, jóvenes cafetaleros que saborean el fruto de los esfuerzos de una pasión heredada

Desde zonas cafetaleras diferentes, Juan Marín y Jordi Rivera, han forjado sus caminos en la herencia de sus padres. Su amor por el café los ha llevado a construir sus historias de vida.

Juan Marín y Jordi Rivera jóvenes cafetaleros
Juan Marín y Jordi Rivera jóvenes cafetaleros

A Juan Marín Navarro, de 33 años y Jordi Rivera Hernández, de 24, los separan unos 50 kilómetros de distancia entre Dota y Aserrí, sin embargo, su pasión por la caficultura sostenible e impulsados por desarrollar los cafés de especialidades los identifica y los ha llevado a destacarse en la actividad que heredaron de sus padres. Estas son sus historias.

Juan Marín, se dedica a la caficultura desde niño en la zona de Santa María de Dota. Recuerda que desde los dos años su papá, Carlos Marín lo llevaba a los surcos. En su niñez recolectaba el grano en la finca familiar para ahorrar y comprar sus implementos escolares. Ahora, ya completó una carrera universitaria, como farmacéutico también ayudado económicamente con el trabajo en el campo.

Se dedica al café de especialidades desde 2017, cuando inició un proyecto, innovando con nuevos modelos de producción y aplicando nuevas tecnologías. La pasión por la caficultura la heredó de su papá y de su abuelo Misael Marín, quien inició la actividad en los años 40.

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