Acuerdo Transpacífico: Crecex alerta a presidenta Laura Fernández de peligro de frenar apertura comercial
Exportadores consideran que Costa Rica debe mantener la apertura comercial y, al mismo tiempo, resolver los problemas estructurales que limitan la competitividad
Crecex instó a la presidenta Laura Fernández a que la discusión sobre el Acuerdo Transpacífico no se centre en frenar la apertura comercial, sino en resolver problemas estructurales de la economía.
La Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica (Crecex) pidió a la presidenta Laura Fernández no cerrar la puerta al comercio internanacional y resolver los problemas que restan competitividad al país, mientras se define la incorporación al Acuerdo Transpacífico (CPTPP, siglas en inglés).
La organización gremial envió una carta a la presidenta Laura Fernández con propuestas para abordar los desafíos que enfrentan las empresas y los productores.
Además, le recordó a la mandataria que el viernes 27 de noviembre de 2026 es el plazo previsto para que el Gobierno defina si firma el protocolo de adhesión al acuerdo. La misiva es del pasado 13 de octubre.
La Nación consultó sobre el plazo al Ministerio de Comercio Exterior (Comex) y se está a la espera de respuesta.
Ante la decisión pendiente sobre el CPTPP, la Cámara de Comercio Exterior pidió acompañar la apertura de mercados con medidas para mejorar la productividad, facilitar el acceso a tecnología y apoyar a los pequeños y medianos productores. (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)
La gremial señaló en un comunicados que la discusión no debería centrarse en frenar la apertura comercial, sino en resolver problemas estructurales de la economía.
Crecex informó que entre los obstáculos para competir figuran los costos de producción, las limitaciones de infraestructura y logística, el acceso al financiamiento, la incorporación de tecnología, la productividad y los trámites regulatorios.
“Costa Rica necesita una política productiva que acompañe su política comercial. No se trata únicamente de identificar los riesgos de la apertura, sino de construir las condiciones para que nuestros sectores productivos puedan competir, transformarse y aprovechar las oportunidades que ofrecen los mercados internacionales”, indicó Rodney Salazar, presidente de Crecex.
La organización sostuvo que fortalecer la producción nacional y ampliar las oportunidades comerciales son objetivos compatibles. También destacó la importancia de apoyar a los pequeños y medianos productores para facilitar su modernización y su incorporación a nuevas cadenas de valor.
“Detener la apertura comercial no resolverá por sí mismo las debilidades estructurales de nuestra producción nacional”, agregó Salazar.
El CPTPP está integrado por Japón, Australia, Malasia, Nueva Zelanda, Brunéi, Vietnam, Canadá, Chile, México, Perú, Reino Unido y Singapur. Costa Rica tiene acuerdos bilaterales con seis de los miembros.
Las negociaciones técnicas al proceso de adhesión de Costa Rica concluyeron en mayo pasado.
Por ahora, la adhesión de Costa Rica al CPTPP sigue en pausa, por decisión de la presidenta Laura Fernández, tras ordenar el análisis del acuerdo con los sectores productivos.
De continuar el proceso, le corresponde al Comex firmar el protocolo de adhesión y el Ejecutivo lo enviará a la Asamblea Legislativa.
Representantes de los sectores productivos analizaron los alcances del CPTPP por invitación de la Presidencia de la República el pasado 9 de octubre. (Cortesía Rodney Salazar /Cortesía Rodney Salazar)
Respaldan modelo de apertura
Crecex resaltó que el país impulsó durante décadas su modelo de desarrollo en la integración con la economía mundial, la atracción de inversión extranjera, la promoción de exportaciones y la ampliación de los destinos comerciales.
Salazar afirmó que diversificar los mercados permite reducir la dependencia de unos pocos destinos y ampliar las opciones para las empresas costarricenses.
“¿Cuál sería el costo de detener la diversificación de los mercados internacionales? Para una economía pequeña y abierta como la costarricense, diversificar mercados no constituye una amenaza; constituye una política de gestión de riesgo”, recalcó el vocero empresarial.
Según Crecex, cerrar las puertas a nuevos acuerdos podría limitar las opciones de las empresas para exportar, invertir, abastecerse y competir.