Celso Borges es el jugador tico ejemplar: habla varios idiomas, lee con frecuencia, desde ya estudia para director técnico, entrena con profesionalismo y nadie como él ha sumado tantos juegos con la Selección a los 28 años. Es difícil imaginar que sus padres lo sacaron de una etapa de conformismo para que buscara todo eso. Pero así fue, según confiesa en este diálogo.
