El comportamiento de nuestras mascotas puede resultar enigmático y, en ocasiones, malinterpretamos sus acciones como caprichos o avaricia. Un caso común es cuando los gatos piden comida incluso cuando sus platos están llenos. Sin embargo esta conducta se basa en necesidades biológicas y en el bienestar del animal.
Según el sitio especializado en felinos I Heart Cats, los gatos pueden pedir más debido a factores externos, como su plato. Estos tienen una alta sensibilidad en los pelos más grandes, largos y gruesos que tienen en las cejas, bigotes y cerca de sus patas. Estos nunca deben cortarse, ya que cumplen un rol fundamental al trasmitirle información al cerebro sobre la distancia de los objetos.



