A unos 250 metros del área central del sitio arqueológico Finca Grijalba emerge de la tierra una esfera de piedra de 1,15 metros de diámetro y un peso aproximado de cuatro toneladas.
La esfera había sido hallada en la década de los noventa; sin embargo, fue removida unos cuantos centímetros de su sitio original. La semana pasada un equipo del Museo Nacional empezó a desenterrar la esfera totalmente con el propósito de evaluar su estado de conservación para su posterior restauración. “Presenta algunas fisuras en su superficie y una densa biopelícula, es decir, una capa constituida por microorganismos que colonizan la piedra y le dan la apariencia de una costra negra o bien, de un musgo verdoso. También hay raíces de árboles adheridas a la base”, explicó la restauradora del Museo Nacional, Ana Eduarte.

