
En la escuela Quebrada Ganado, en Garabito -Puntarenas-, los niños tienen una responsabilidad adicional a las tareas y exámenes: cuidar el aseo de los baños, vigilar que los tubos queden bien cerrados y recolectar desechos.
Tales asignaciones han marcado una gran diferencia en esa y otras siete escuelas ganadoras de las tres estrellas del Programa Bandera Azul Ecológica.
En el 2005, el programa recibió las solicitudes de 494 centros educativos, públicos y privados, cuya lista de ganadores dio a conocer hace dos semanas.
De ese grupo, 222 pudieron ondear su bandera en las aulas: 177 con una estrella, 37 con dos estrellas y 8 con tres estrellas.
La máxima calificación fue para seis escuelas de la Gran Área Metropolitana (San José, Cartago y Heredia) y dos instituciones de la provincia de Puntarenas.
Las escuelas de "tres estrellas" son: Elías Jiménez Castro (Desamparados), Saint Anthony School (Moravia), Colegio Británico de Costa Rica (Pavas), República de Haití (San José) y Saint Josselin Day School and Collage (Tres Ríos, La Unión).
Además, el Centro Educativo Universitario para Niños y Adolescentes (San Rafael, Heredia) y las escuelas Quebrada Ganado (Garabito) y Teodoro Salamanca (playa Tambor, Puntarenas).
Cada institución fue valorada por personeros del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) y del Ministerio de Educación Pública (MEP).
A lo largo del 2005, técnicos de ambas instituciones visitaron los centros para analizar aspectos como calidad del agua, condición de los baños, seguridad y programas de educación ambiental, entre otras iniciativas.
Aula verde. Cada escuela ha puesto ingenio y recursos para fomentar una conciencia verde en los alumnos y en sus comunidades.
"Cambiar la cultura de una comunidad estudiantil no es fácil, pero con cada programa de limpieza, reciclaje o reforestación vamos ganando a más adeptos", dijo Lizbeth Mora, quien dirige las clases de los 346 alumnos de Quebrada Ganado.
En la Escuela República de Haití, con 1.475 niños, hay 10 años de experiencia en educación ambiental.
El centro es como un oasis en medio de las concurridas calles de San Sebastián, en San José.
Un mariposario, árboles frondosos donde llegan los pájaros y hasta un perro, como mascota, son reflejo de su valioso esfuerzo.
Sus iniciativas van más allá de otorgar una nota, las ocho escuelas incorporan el tema ambiental en su currículo de estudios.
"Lo importante no es tener proyectos, sino formar conciencia ambiental. El tema ambiental debe ser un eje transversal en todas las clases que reciben los niños", indicó Marielena Vargas, directora del Centro Educativo Universitario para Niños y Adolescentes.
