Boston.
AP. Los versátiles y resistentes nanotubos hechos de carbón son considerados las estrellas futuras en las investigaciones de nanotecnología para medicina y varias industrias, pero un reciente estudio encontró que hilos más largos de ese material tienen características tóxicas similares a las fibras minerales o asbesto, lo cual suscita interrogantes sobre su uso.
Investigadores de institutos británicos y el Proyecto de Nanotecnologías Emergentes, con sede en Estados Unidos, inyectaron a ratones con asbesto y con muestras comerciales de nanotubos de carbón de diferentes tamaños. Cuando examinaron el tejido de las cavidades abdominales de los roedores, los investigadores vieron que los nanotubos más largos se comportaban como asbesto, provocando inflamaciones y lesiones.
El estudio fue publicado esta semana por la revista científica Nature Nanotechnology.
Los nanotubos de carbón están disponibles, pero los autores del estudio y otros expertos dicen que desconocen en qué medida se los usa en equipos electrónicos, estructuras de compuesto de metal o productos para el consumidor.
A causa de esa incertidumbre, los investigadores esperan presionar a las compañías que están desarrollando materiales basados en nanotubos de carbón para que revelen si están usando fibras más largas, como las que parecen actuar como el asbesto –una vez también un material milagroso, antes de que se descubriesen sus propiedades cancerígenas–.
Los nanotubos son caños diminutos de grafito, cuyo diámetro puede ser de un nanómetro, o una milmillonésima de metro. Nótese que un cabello humano tiene 80.000 nanómetros de diámetro.
Su estructura les dota de importantes propiedades físicas. Por ser más fuertes que el acero, se estudia su uso en una amplia gama de aplicaciones en electrónica y medicina. Por ejemplo, se podrían usar para inyectar bombas destructoras en tumores.