Este es el primer laboratorio científico en un hotel del país. Permitirá estudiar la biodiversidad de la zona y, a la vez, ser parte de la oferta turística que plantea Villa Blanca a sus huéspedes.
La estación es pequeña: mide aproximadamente 100 metros cuadrados y allí laboran seis investigadores. Se encuentra a 200 metros del hotel, en el camino a uno de los senderos.
Según Alfio Piva, director ejecutivo del INBio, esta iniciativa es un primer esfuerzo para que la industria turística costarricense participe en proyectos de investigación y también apoye los procesos de bioalfabetización al turista nacional y foráneo.
“Estamos enseñándoles a las comunidades las riquezas naturales que tienen allí; de eso se trata. Si nosotros no nos preocupamos por hacer algo por la naturaleza, esta puede desaparecer. El Hotel Villa Blanca hace un aporte en este sentido”, dijo Piva.
José Miguel Alfaro, copropietario del Hotel Villa Blanca, expresó: “Estamos iniciando una etapa histórica en el turismo nacional. En adelante, la presencia de una institución tan prestigiosa como el INBio nos ayudará a patrocinar y visibilizar estudios científicos sobre mariposas a la luz de los turistas y eso les cambiará la vida a todos: vecinos y turistas”.
Estudios con mariposas. La nueva estación científica empezó con el pie derecho, pues aunque el sitio se inauguró ayer, las investigaciones ya están en proceso.
“Por ahora empezamos estudiando la historia natural de las mariposas (diurnas y nocturnas) que están en los alrededores del Hotel Villa Blanca, aquí, en San Ramón. Queremos averiguar qué come cada mariposa y cuánto tiempo tarda en desarrollarse”, indicó el científico José Montero, del INBio.
“Nos interesa conocer cómo son las larvas de estas mariposas y fotografiarlas. Esto servirá para actualizar nuestra base de datos de especies del país, mejorar su conservación y hasta podría utilizarse para publicar un libro sobre mariposas de la zona”, reconoció el científico.
Según el experto Robert Rojas, también del INBio, para hacer esta investigación se identifican y almacenan larvas en bolsas con su respectivo alimento. Luego, se marcan las bolsas con un número para identificarlas y monitorear su desarrollo.
“Dentro de esta bolsa es que la larva se convierte en una pupa (capullo) y de ahí emerge la mariposa”, explicó el especialista Montero.
Se calcula que el ciclo de vida completo de una mariposa promedio va de dos a tres meses. Los primeros 15 días es un huevo, entre los siguientes 40 a 70 días es una larva, 20 días después es un pupa y finalmente dura como mariposa adulta hasta dos meses. “En San Ramón será posible analizar este ciclo completo”, declaró el científico Rojas, quien aclaró que hay algunas especies de mariposas que pueden vivir años.
“Esta nueva estación es un proyecto que hace mucho deseábamos realizar y que, mediante convenios y esfuerzos, lo hemos logrado. Esperamos que todo el mundo la disfrute mucho”, concluyó Jim Damalas, copropietario del H otel Villa Blanca.