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Los huracanes tienen nombre de personas desde 1953

Si un fenómeno fue muy devastador o mortal, su mención se elimina de la lista

A partir de que una depresión tropical se transforma en tormenta recibe una denominación. Cualquier persona puede proponer nombres al entro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. No obstante, prima la sugerencia de un representante del pueblo más afectado.
A partir de que una depresión tropical se transforma en tormenta recibe una denominación. Cualquier persona puede proponer nombres al entro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. No obstante, prima la sugerencia de un representante del pueblo más afectado.

Otto, Juana, Katrina, Mitch, Michelle, Gilbert... Todos ellos son nombres que se asocian con los huracanes más fuertes de las últimas décadas.

¿Pero quién les elige el nombre? En realidad, se trata de una tradición que nació en 1953, con la intención de identificar estos fenómenos de la naturaleza, monitorearlos y no confundirlos. Así, desde que una depresión tropical pasa a ser tormenta, se le otorga un nombre.

“Esto permite más facilidad de comunicación entre los analistas y el público con respecto a pronósticos, alertas y advertencias. Como estos ciclones tropicales pueden durar una semana o más, o puede haber más de una tormenta a la vez, los nombres ayudan a evitar confusiones”, afirma el sitio web del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés).

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