La restricción aplica para personas de cualquier edad, incluidos los niños, y abarca diferentes tipos de prendas y accesorios, como gorras, bolsos, zapatos, fajas y trajes de baño, entre otros.
Incluso, si lleva este tipo de artículos en el equipaje y las autoridades los descubren durante una inspección, podrían decomisarlos.
La razón es que Barbados busca evitar cualquier suplantación de identidad de militares o policías, por lo que el uso del camuflaje está reservado exclusivamente para las fuerzas de seguridad.
Las principales sanciones por incumplir esta normativa incluyen multas de hasta 2.000 dólares barbadenses ($1.000 USD) e, incluso, penas de prisión, dependiendo de las circunstancias del caso.
Por eso, antes de empacar para sus próximas vacaciones, conviene revisar no solo los requisitos migratorios del destino, sino también las normas locales. Una prenda que en muchos países pasa inadvertida podría convertirse en un dolor de cabeza desde el momento en que ponga un pie en Barbados.