Consultorio clinico

Pensamientos que destruyen tu salud

Nos ha tocado vivir una época muy dura. Las consecuencias psicológicas son muy fuertes, pero, como me decía mi esposo mientras veíamos la televisión cuando esto comenzó y estábamos encerrados, el problema mayor es subir el sistema inmunológico. O sea, lo que nos defiende de bacterias, virus, hongos...

Pero, lo importante tampoco nos lo dicen. Nuestro comportamiento determina si ese sistema nos ayuda o no. El miedo, la rabia, el estrés, pensamientos negativos, ambientes agresivos, problemas psicológicos (depresión y ansiedad), conflictos de pareja y otros impiden que ese magnífico ejército nos defienda. A veces, hasta frena el sistema inmunológico, dejándonos huérfanos ante el ataque de potentes enemigos.

Sobre todo, el estrés, un demonio que nos está invadiendo cada vez más. El trabajo más demandante y la competencia en todas las áreas de nuestra vida traen como consecuencia la ansiedad. Esta se manifiesta con “pensamientos recurrentes”, que no sabemos detectar y controlar. Son casi siempre muy negativos, sobre cosas que nos dañan. O miedos que se reflejan en los pensamientos repetitivos que casi controlan nuestra mente. Esto resulta en más ansiedad, que al crecer sin control puede terminar en ataques de pánico, que impiden una vida normal, y nos enferman.

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