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Sobre la novela“Las posesiones”

“Las posesiones” nos hace meditar sobre las consecuencias indirectas de la guerra

En su sangriento y brutal desarrollo, la guerra conlleva dolor y lágrimas para todos. En muchos casos, ilegítimos intereses conducen a que inocentes, totalmente ajenos a un conflicto bélico, se vean arbitrariamente involucrados y reciban enormes daños y perjuicios en su persona y bienes, sin razón alguna. Tal fue el caso de la Segunda Guerra Mundial, que llevó grandes sufrimientos a personas cuyo único delito fue haber tenido antepasados originarios de los llamados países del eje enemigo.

Si bien el epicentro de la terrible guerra fue Europa, sus consecuencias se extendieron por el mundo entero, llegando también, con tristes resultados, hasta nuestras tierras. En Costa Rica, familias alemanas arraigadas en el país y hasta familias costarricenses de apellido alemán sufrieron una injusta discriminación y persecución, en razón únicamente de su origen.

Si bien oficialmente se utilizaron como justificación para el despojo, argumentos de seguridad y defensa, lo que realmente contaba en nuestro país era la satisfacción de intereses de tipo económico.

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