Santiago de Chile, 19 sep (EFE).- Sin tanques ni grandes blindados y en un clima de total normalidad se realizó hoy la parada militar chilena, desfile tradicional en la celebración de las Fiestas de la Independencia.
Siguiendo la tendencia de austeridad de los últimos años, cerca de 10.000 efectivos de las tres ramas de las Fuerzas Armadas y de orden desfilaron ante miles de personas apostadas en el parque Bernardo O'Higgins de la capital.
Este año, el Ejército decidió por primera vez no presentar sus fuerzas mecanizadas y acorazadas, como los carros Mowak y los tanques Lepoard y M-41.
La novedad fue el gran número de mujeres que desfilaron, como parte integrante de las distintas ramas militares y de Carabineros.
Antes del inicio del desfile, el presidente Ricardo Lagos y la ministra de Defensa, Michelle Bachelet, pasaron revista a las escuelas matrices de las tres ramas de las Fuerzas Armadas y de Carabineros.
En las tribunas de honor se instalaron, asimismo, el gabinete ministerial en pleno, el comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, y los otros líderes castrenses, además de los presidentes de la Corte Suprema, del Senado y de la Cámara de Diputados.
También estaban en las tribunas delegaciones de las Fuerzas Armadas de Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y el jefe del Estado mayor General de la Armada argentina, vicealmirante Jorge Omar Godoy.
Según comentaristas de la prensa local, esta fue una de las paradas militares más normales de los últimos años, ya que se desarrolló en un clima de cordialidad, sin pifias ni abucheos de ningún lado, como ha ocurrido otros años.
Esta fue también la quinta vez que no asiste el ex dictador Augusto Pinochet, quien, aquejado de varios males, permanece recluido en su casa de Santiago y en su finca costera de "Los Boldos", a 130 kilómetros al suroeste de Santiago.
Cheyre destacó el profesionalismo del desfile y dijo que "éste es un homenaje no sólo para las glorias del Ejército sino para todo el pueblo".
El jefe de la Armada, almirante Angel Vergara, afirmó que la Parada Militar fue "impecable" y destacó que la Marina por primera vez desfiló con mujeres de uniforme.
La presidenta de la Cámara de Diputados, la socialista Isabel Allende, también manifestó su alegría por la alta participación femenina en el acto.
"Me siento orgullosa por la gran participación de las mujeres. Eso indica que están capacitadas para incorporarse en todas las ramas y especialidades", indicó
El alcalde de Santiago y líder de la oposición de derecha, Joaquín Lavín, consideró el desfile "muy austero" y lo definió como "una Parada de unidad en la que desfilaron soldados y estudiantes y hubo menos material bélico".
La ausencia de Pinochet, quien dirigió por 25 años el Ejército y lideró una dictadura de 17 años, ha sido fundamental para la normalización de las actividades de las Fiestas Patrias, sobre todo de la exhibición militar, según los analistas.
La última vez que Pinochet estuvo presente antes de pasar a retiro fue en 1997, cuando desfilaron 30.000 efectivos.
Hasta ese año era tradicional que los asistentes a la Parada, en su gran mayoría familiares de miembros del Ejército, se manifestaran con silbidos e insultos contra las autoridades del gobierno democrático. EFE
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