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¡Puede ser apendicitis!

Una de cada cinco personas padecerá apendicitis durante su vida, pero es más frecuente entre los 10 y los 19 años. Un diagnóstico oportuno es fundamental.


      
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         ARCHIVO  /LA NACIÓN
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Un dolor intenso y repentino en la zona umbilical, seguido de náuseas y vómitos, podría ser señal de que la persona está sufriendo de apendicitis. Por eso, no pierda tiempo y busque ayuda médica lo antes posible para descartar que se trate de este mal, o bien para darle una solución oportuna.

El apéndice cecal o apéndice vehicular es una pequeña prolongación cilíndrica en forma de saco localizada en la porción inicial del intestino grueso. Según el libro Enciclopedia de la Madre y el Niño, de Océano, cuando se obstruye -ya sea por causa de una infección o por restos fecales (generalmente de origen vegetal, como lentejas o semillas), cuerpos extraños o parásitos-, esta parte del organismo se inflama y produce un intenso dolor.

Si el problema no es diagnosticado a tiempo, la apéndice puede perforarse y ello conduciría a una peritonitis (inflamación del tejido que envuelve el tubo digestivo), una complicación que podría ser muy grave e incluso provocar la muerte.

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