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Página Negra Errol Flynn: Las aventuras de un vividor

El duelo de espadachines más memorable del cine ocurrió entre Robin Hood y Sir Guy de Gisbourne. El “príncipe de los ladrones” y el esbirro del rey Juan chocaron aceros, partieron candelabros, tiraron braceros, rompieron mesas, pelearon en escalinatas y cruzaron mandobles hasta que Robin traspasó con su espada a Gisbourne.

Fue la escena culminante de Robin de los bosques (1938), la película más extravagante de los estudios Warner; filmada a un costo de $2 millones y en technicolor, y que a la postre haría de Errol Flynn el aventurero por antonomasia. Su rival, Basil Rathbone, era un consumado esgrimista y ya habían intercambiado miradas y patadas en Capitán Blood (1935) , donde repartieron “espadazos” en la playa de la Isla Tortuga por el amor de una mujer, en ambos casos la virginal Olivia de Havilland.

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