El papa Juan Pablo II creó la diócesis guatemalteca de Suchitepéquez-Retalhuleu y nombró como obispo al sacerdote Pablo Vizcaíno Prado, hasta ahora párroco de la Purísima Concepción en Ciudad Vieja, de la archidiócesis de Guatemala.
La nueva diócesis ha sido creada con territorio desmembrado de la archidiócesis de Los Altos, Quetzaltenango-Totonicapán y de la diócesis de Sololá.
Tiene una superficie de 4.484 kilómetros cuadrados y abarca una población de medio millón de habitantes. Cuenta con 15 parroquias, 19 sacerdotes y 16 diocesanos.
