
Por disposición del Ministerio de Salud, del 7 de febrero pasado, el expendio de antibióticos en todas las farmacias del país se hará solo contra presentación de receta médica.
La medida tiene como origen los altos niveles de automedicación y venta indiscriminada de dichos medicamentos, que a la postre han generado la resistencia de ciertas enfermedades a sus efectos curativos, según informó el ministro de Salud, Herman Weinstock.
Ante tal disposición, las reacciones no se han hecho esperar. La Cámara Nacional de Farmacias --que reúne a 200 establecimien- tos--, en un comunicado de prensa, manifestó su "respetuoso desacuerdo".
Según su presidente, Luis Fernando Rodríguez, "fue una decisión precipitada. Nos quieren achacar a las farmacias la asistencia en antibióticos, sin contemplar que son los hospitales del Seguro los que han abusado de estos medicamentos".
Este grupo no ocultó su temor de que, como resultado de la medida, se lleguen a cerrar algunos establecimientos. "Si nos limitan los antibióticos, que son la primera entrada, el segundo paso será regular otros medicamentos, y ese sería el fin", pronosticó Rodríguez.
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Para Luis Pastor, fiscal del Colegio de Farmacéuticos, la medida del Ministerio de Salud tiene una orientación sana. "Existe la necesidad imperiosa de que se establezcan algunos controles para que el acceso a los antibióticos de la población no sea tan fácil. Nuestra posición, eso sí, va a estar enmarcada dentro de lo que defina la comisión interinstitucional que trabaja en el análisis de las implicaciones de la medida", dijo Pastor.
Una posición similar externó Marco Antonio Batalla, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos, para quien el abuso de antibióticos solo ha generado una resistencia mayor de ciertas patologías.
Carlos Valerio, coordinador del Area de Calidad de Vida de la Defensoría de los Habitantes, externó, sin tapujos, lo siguiente: "la posición de los farmacéuticos es meramente empresarial y aquí lo que deben entrar en consideración son aspectos de salud pública".
De hecho, esta institución recomendó al Ministerio de Salud, a inicios de año, el establecimiento de mayores controles en vista de los daños a la salud que estaba ocasionando el uso irracional de los antibióticos.
Aunque Herman Weinstock aceptó que muchas farmacias no están cumpliendo con la orden, asegura que se trabaja en la formulación de sanciones para hacerla cumplir.