Santiago de Chile, 23 nov (EFE).- La policía secreta de la dictadura de Augusto Pinochet lanzó al mar entre 1974 y 1978 los cuerpos de 400 presos políticos que hoy se hallan incluidos en la lista de detenidos desaparecidos, publica hoy el diario chileno "La Nación".
Los cadáveres fueron arrojados desde helicópteros "Puma" por agentes de la DINA, la policía secreta, y pilotos del Comando de Aviación del Ejército en los llamados "vuelos de la muerte".
Según señala "La Nación", ésa es la principal conclusión a la que ha llegado el juez especial Juan Guzmán por los testimonios de 12 mecánicos del Ejército.
El magistrado, que investiga más de 200 querellas contra el general Pinochet, interrogó a los mecánicos en la causa "Calle Conferencia" por la cual ha intentando sin éxito pedir la retirada de inmunidad del ex dictador para procesarlo.
Por su condición de ex presidente, Pinochet, que fue exonerado de todo cargo en 2002 por padecer "demencia incurable" por la Corte Suprema en el caso de los 75 crímenes que perpetró la comitiva militar conocida como Caravana de la Muerte en octubre de 1973.
El caso Calle Conferencia se refiere a la desaparición de diez dirigentes del Partido Comunista de Chile en 1976.
El juez ha procesado a seis oficiales retirados, cuatro de ellos pilotos del Ejército, por el asesinato y posterior lanzamiento al mar del cadáver de la dirigente comunista Marta Ugarte.
El cuerpo de Ugarte apareció en la playa de Los Molles, en el norte de Santiago, después de haber sido arrojado al mar desde un helicóptero Puma a fines de 1976.
Aunque este crimen no es parte del caso Calle Conferencia, la resolución adoptada por el juez puede marcar un precedente respecto a esa causa u otras, ya que es la primera vez que un magistrado procesa a militares que participaron en los "vuelos de la muerte".
El general retirado Manuel Contreras, que fue jefe de la DINA y afronta un proceso por el asesinato del ex jefe del Ejército Carlos Prats, perpetrado en septiembre de 1974 en Buenos Aires, fue procesado como autor de la muerte de Ugarte, igual que el ex titular de la Brigada de Inteligencia Metropolitana de la DINA Carlos López
Como cómplice fue procesado el ex jefe del Comando de Aviación del Ejército Carlos Mardones, además de los pilotos del Ejército Antonio Palomo, Oscar Vicuña y Luis Felipe Polanco, en calidad de encubridores.
El reportaje publicado por "La Nación" recuerda que, cuando fue detenida en septiembre de 1976 por agentes de la DINA, Ugarte fue trasladada al centro de tortura de la Villa Grimaldi de Santiago, al igual que otros 590 detenidos que hoy están desaparecidos.
Por este motivo, la importancia del testimonio de los mecánicos del Ejército, cuya identidad se mantienen en reserva, es que confirma las sospechas de que se lanzaron al mar incluso cadáveres exhumados de prisioneros.
Los entierros clandestinos y las exhumaciones ilegales son unas de las llamadas "verdades pendientes" en materia de derechos humanos en Chile y con ellos se buscó ocultar el descubrimiento masivo de víctimas una vez recuperada la democracia en 1990.
En el marco de la Mesa de Diálogo, una instancia que reunió a militares, representantes de la Iglesia Católica y del gobierno entre agosto de 1999 y junio del 2000, las Fuerzas Armadas entregaron un informe al presidente chileno, Ricardo Lagos, con datos sobre el paradero 200 desaparecidos.
Aunque la mayoría de estos antecedentes han resultado erróneos, en ese documento los militares por primera vez reconocieron abiertamente las violaciones a los derechos humanos perpetradas durante la dictadura y admitieron que, al menos, 151 desaparecidos fueron lanzados al mar, ríos o lagos.
Según "La Nación", la cifra sería mucho mayor, pues tan sólo agentes de la DINA habrían participado en el lanzamiento de 400 cuerpos.
En Chile, la dictadura dejó 3.197 víctimas, de las cuales 1.192 corresponden a detenidos desaparecidos. EFE
al/tg