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La linda vida de Lynda Díaz

Hace 17 años llegó al país con una meta bien trazada: ser alguien. Hoy vive en la opulencia y, desde fuera, ve con desconfianza a esa “farándula” a la que alguna vez usó de trampolín.

Linda Díaz, martes 31 de agosto del 2010, fotograf’as en su casa de habitación en Villa Real, Escazú. Fotograf’as Jose Díaz/La Nación.
Linda Díaz, martes 31 de agosto del 2010, fotograf’as en su casa de habitación en Villa Real, Escazú. Fotograf’as Jose Díaz/La Nación. Jose D’az

La primera vez que Lynda Díaz apareció en la portada de Teleguía, en enero de 1999, su carta de presentación era haber protagonizado el videoclip para la balada Honestidad, de Raúl Villalta. Hoy nadie se acuerda de un audiovisual que ni en Youtube aparece (de hecho hay que ser mayor de 30 para recordar a Villalta) pero Lynda no olvida aquella grabación. “Días antes de ese video yo había tenido un accidente feo y venía llegando del hospital y mi esposo me hizo hacerlo aunque yo no quería”, recordó la mujer a la que todo el país asocia con lujos, belleza y polémica.Y es que si bien su vida no ha sido, para nada, un valle de lágrimas, Lynda Díaz tampoco ha sido siempre lamagnate criolla que los medios se han encargado de presentar... con la venia de ella, por supuesto.

Linda Díaz, martes 31 de agosto del 2010, fotograf’as en su casa de habitación en Villa Real, Escazú. Fotograf’as Jose Díaz/La Nación. (Jose D’az)

Esta puertorriqueña de belleza innegable y verbo punzante llegó hace 17 años a Costa Rica para competir por una corona de belleza (que no ganó) y se quedó para sumar dos matrimonios-divorcios y cuatro hijos.

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