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La fundación de Alajuela

Le pusieron por sobrenombre La Lajuela, y esa voz terminó en Alajuela...

Entre dos ríos, uno al norte y otro al sur, el Alajuela y el Ciruelas, existía un pueblo llamado Guadalupe, pero como en uno de los ríos había unas piedras como lajas, le pusieron por sobrenombre La Lajuela, y esa voz terminó en Alajuela. Si nos trasladamos al 12 de octubre de 1782, todo comenzó con el oratorio aprobado por el obispo Esteban Lorenzo de Tristán, y este es el principio de la fundación.

Fue erigido en el centro de aquellos caseríos. Posteriormente, las Cortes de Cádiz, España, en 1813 le otorgó el título de Villa. De seguro nuestro ilustre diputado representante, Florencio del Castillo, quien la presidió, probablemente sufrió el contratiempo de que el rey Fernando VII anuló el título. Mas como las Cortes eran muy enérgicas y el Rey débil, le fue restituido en 1820. Ya cuando Costa Rica se independizó, en 1824 se le confirió a Alajuela el título de ciudad.

Para celebrar los 228 años de su fundación, la iglesia catedral repartió el Programa de Actividades para todos y cada uno de los días del mes de octubre. Por cierto, la han pintado e iluminado hermosamente.

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