Los collares y pulseras fosforescentes que se venden en circos y festejos, como atracción para los niños, pueden resultar peligrosos
Los niños afectados han aparecido después de funciones circenses. Los especialistas no saben de qué sustancias se trata, pero temen que sea casuística porque los menores manifiestan ardor en la boca.
Los collares y pulseras fosforescentes que se venden en circos y festejos, como atracción para los niños, pueden resultar peligrosos
Al menos diez pequeños, en los últimos días, han buscado ayuda en el Centro Nacional de Intoxicaciones, luego de romper con su boca esos collares, pulseras y otros tiliches que se expenden a la entrada de los circos y en otros festejos populares, y que tras agitarlos, adquieren un tono fosforescente.
La directora del Centro de Intoxicaciones, Damaris Quirós hizo un llamado a los padres de familia para que, si compran estos artículos, vigilen cuidadosamente que no los rompan, mucho menos con su boca.
Dijo que realizan un análisis químico de esta sustancias con el propósito de precisar de qué se trata y determinar su grado de toxicidad.
Los niños, puntualizó, residen en Liberia, San José, Turrialba y han hecho las consultas después de funciones de circo. Además del ardor en la boca, presentan náuseas, vómitos, dolores de estómago.
Afortunadamente los cuadros han sido leves y no han requerido hospitalización, pero según advirtió, es necesario que los padres de familia estén pendientes de lo que hacen sus niños, que comprendan que siempre están en acción y por tanto deben vigilar constantemente lo que realizan.