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Huellas de una muerte en Venecia

Un escritor alemán, una cineasta italiano y un compositor británico coinciden en tres versiones de una obra universal.

En una carta a sus hijos Ericka y Klaus –huéspedes del Hotel des Bains hacia 1939– el literato germano Thomas Mann afirmaba, sobre una cita de su colega y compatriota August von Platen-Hallermünde, que “todo lo que resta de Venecia está en la tierra de los sueños”.

Von Platen adquiere celebridad durante el siglo XX, merced a la novela de Mann, Der Tod in Venedig (Muerte en Venecia) de la que deviene en impensado inspirador. No es casual que el nombre Aschenbach, con el que Mann bautiza su protagonista, sea una transposición de Ansbach, pueblo natal de Von Platen.

Al igual que el personaje literario al que da origen, el poeta germánico muere víctima de la peste, si bien en el territorio siciliano de Siracusa. De previo al novelesco desenlace, Von Platen había publicado una serie de sonetos venecianos y generado con su obra la aprobación de Goethe y la animadversión de Heine.

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