Sin embargo, su semblante se transformó cuando le indicaron que debía ingresar y se percató de que un grupo de costarricenses con banderas y camisas con los colores patrios lo recibía.
En ese momento, el estricto protocolo de la NASA se rompió. Chang saludó a la mayoría de los ticos mientras caminaba por la alfombra roja.
“¡Bravo, Franklin! ¡Viva Costa Rica!”, gritaron los ticos al mover sus banderas.
Ese momento hizo que parte de la familia de Chang, que estaba en la primera fila –entre ellos, su madre doña Eugenia y sus hermanos Norman y Ronald– se pusieran de pie, pues tampoco se habían percatado de la presencia de otros costarricenses.
“Es escalofriante estar aquí y ver la humildad de este hombre y ver las banderas de Costa Rica en este lugar tan lejano, es impresionante”, dijo Roger Barrientos, quien con un mes de estar de visita en Florida aprovechó para llegar a la celebración.
Andrés González también llegó. Este joven trabaja con una empresa de aviones en Costa Rica y realiza entrenamientos de la misma firma en Florida.
“Uno no lo cree. Se pone la piel fría de vivir este momento. Franklin es una persona brillante y se merece esta celebración. Son muchas las cosas que ha logrado”, expresó mientras ondeaba su pequeña bandera de Costa Rica.
Pero la ceremonia continuó, y Chang, junto a sus colegas Kevin Chilton y Charles Precout, estaba a punto de ingresar a este selecto grupo de la NASA.
El tico fue el primero en recibir los honores. Robert Cabana, astronauta y director del Centro Espacial Kennedy, reseñó la trayectoria de Chang y luego un video recordó las siete misiones al espacio en las que participó, lo cual es un récord que comparte junto a Jerry Ross.
En ese instante se le humedecieron los ojos a la madre de Chang, doña Eugenia Díaz. Los ticos que llegaron al lugar ondearon de nuevo, con emoción, sus banderas.
Luego, colocaron una medalla al costarricense y él caminó al frente para dirigirse al público.
“No preparé un discurso para hoy, pero, de corazón, este honor significa mucho para mí, porque es dado por mis héroes”, comenzó.
Agradeció a su madre (en español), a su esposa Peggy, y a Costa Rica y Estados Unidos. “Yo soy el producto de dos culturas”, afirmó.
Luego hizo referencia a que le emocionó vivir un sueño que siguiópor medio de los astronautas con que hoy comparte el Salón de la Fama, y comprende que ahora muchos lo siguen a él también.
“Hoy, hay niños viéndonos que quieren seguir sus sueños”, dijo, al tiempo que añadió que “nadie llega a nada sin ayuda de alguien más”.
Tras la actividad, Chang se retiró junto al resto de los invitados especiales y sus familias a una recepción privada. Tiene previsto regresar a Houston en los próximos días para continuar con su trabajo.