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El diamante más grande

Sin precedentes. En la Torre de Londres se encuentran las piedras que fueron parte de un diamante mamut sacado de una mina en Pretoria, Sudáfrica, en 1905. Un siglo después, el Cullinan I sigue deslumbrando desde el cetro de la cruz de la realeza inglesa


      
    El diamante original se cortó primero en dos piezas grandes, y luego en siete gemas mayores. (Foto:  Zuma Press, Newscom  / Para La Nación  )
El diamante original se cortó primero en dos piezas grandes, y luego en siete gemas mayores. (Foto: Zuma Press, Newscom / Para La Nación )

Sigue siendo el más grande jamás sacado de las entrañas de la tierra. Con un peso bruto de 3.106 kilates y un tamaño de 10 centímetros de largo, 6,4 centímetros de alto y 12,7 centímetros de ancho, este diamante mamut fue dividido en dos piedras mayores y 98 pequeñas.

El Cullinan I y el Cullinan II, los diamantes más finos del mundo, y que figuran entre las celebérrimas joyas de la Corona Británica, en la Torre de Londres, formaron parte de una piedra encontrada en enero de 1905 en un yacimiento cercano a Pretoria, capital de la provincia de Transvaal, Sudáfrica. Estaba en una roca básica oscura, llamada kimberlita, en referencia a la famosa mina en la vecindad de Kimberly, en ese mismo territorio africano.

Este objeto precioso fue guardado en la caja de seguridad de la mina y luego transportado 80 kilómetros a lomo de mula hasta la oficina central de la compañía propietaria, en Johannesburgo. Allí se le bautizó con el nombre del presidente de la empresa, Thomas Cullinan. Su valor era tres veces superior al del diamante que entonces se consideraba el más grande del planeta, el Excelsior (969 kilates), hallado en 1893.

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