Usted los puede ver y escuchar por todas partes: en el pistilo de una flor, picando una olorosa guayaba o llevando hojas a sus nidos. Son sus vecinos y, aunque a veces pasen desapercibidos, están ahí: en el jardín, en el patio y hasta en el marco de su ventana.
Los bosques de concreto a los que estamos acostumbrados nos han hecho olvidar que el lugar donde se encuentra nuestra casa alguna vez estuvo tapizado de orquídeas, musgos y bejucos, que le sirvió de refugio a cientos de aves, insectos y mamíferos.
Ellos, al igual que nosotros, necesitan un hábitat con condiciones adecuadas para su supervivencia y usted, sin invertir mucho tiempo, puede ayudarles. ¿Cómo? Plantando árboles frutales o arbustos de floración llamativa en los alrededores de su casa, o poniéndoles semillas, frutas y agua en los comederos que usted mismo puede hacer.
"Los árboles y plantas ayudan al rescate de la biodiversidad y ellos pueden nutrirse con abono orgánico que podemos producir en nuestra propia casa con las cáscaras de frutas o los restos de las verduras", dijo el biólogo Frank Cedeño, encargado del proyecto de reforestación del Museo de los Niños.
Variado menú
Las aves se alimentan de los frutos y los insectos del polen y el néctar de los árboles y plantas.
Según Hámer Salazar, biólogo de la Universidad de Costa Rica, las oportunidades de alimentación para estas especies dependen de sus hábitos alimenticios. Por ejemplo, las viuditas y yig,irros se alimentan de frutas como el banano y de arbustos como el g,itite y la lengua de vaca. Estas especies son muy fáciles de cultivar y sobre sus troncos pueden crecer orquídeas que atraen a muchos insectos.
Las ardillas se consienten con frutas medianas y de semillas duras como los jocotes y mamones, aunque en su menú también agradecen el níspero japonés, los bananos y las guayabas. Los insectos, en general, se alimentan de la miel y, a su vez, estos seducen a una gran variedad de aves insectívoras.
Para los colibríes las platanillas y las amapolas son el principal atractivo y, para las mariposas, las matas de china, los crisantemos y el alacrancillo, que tiene una inflorescencia en forma de espiga y es de color morado.
La mayoría de estas plantas se pueden sembrar en los alrededores de las casas y requieren de pocos cuidados.
Cualquier espacio natural de su casa puede convertirse en una pequeña "isla verde" que servirá de refugio, cuando menos, a aves, ardillas, colibríes y mariposas que lo circundan.
Los espacios
Sin embargo, a la hora de sembrar árboles y plantas, además de las condiciones climáticas y el tipo de suelo, usted debe tener muy en cuenta el espacio disponible para hacerlo.
" Si en la casa se tiene un jardín suficientemente amplio, se pueden sembrar árboles frutales, pero lo común es que sean plantas más pequeñas, como los arbustos moños de señora, las veraneras o sombrilleros chinos, muy apetecidos por las mariposas y otro tipo de insectos ", señaló Salazar.
En las regiones costeras, el almendro de playa y especies como el tamarindo, el indio desnudo y el guayabo se adaptan muy bien al clima seco y dan sombra a las aves y otros mamíferos; mientras que los robles y aguacatillos son ideales para mantener la vida silvestre en los climas fríos.
Los especialistas recomiendan tener cuidado con aquellos árboles que tengan raíces superficiales o que crezcan exageradamente.
"Hay árboles cuyas raíces pueden deformar las aceras, dañar los caños, las tuberías e incluso levantar las casas", señala Cedeño. "También las ramas altas pueden obstruir las canoas o perjudicar las buenas relaciones con los vecinos cuando las hojas caen en sus patios", agregó Salazar.
Pese a ello, en nuestros barrios podemos sembrar especies con flor que no sólo nos transmitirán una sensación de bienestar en medio de la ciudad, sino que darán albergue a muchas aves e insectos.
Trucos al natural
Las semillas de alpiste, ajonjolí y girasol, colocadas sobre la tabla de una pajarera, atraerán aves como la tortolita y el comemaíz.
Los plátanos sobre las tapias llaman la atención de los yig,irros y las viuditas.
Los nidos artificiales funcionan como dormitorios y usted puede construirlos con un trozo de caña de bambú al que se le hace un agujero que pueden ocupar los pajarillos.
Las flores artificiales con mezclas especiales y una tacita de agua azucarada en los jardines pueden atraer los colibríes.
Fuente: Los biólogos Hámer Salazar y Frank Cedeño.