Pintora mexicana. "Su vida es un gran cuadro dramático enmarcado por el dolor.
Desde los seis años, cuando fue atacada por la parálisis, hasta el día de su muerte, el sufrimiento no abandonó su cuerpo ni tampoco dejó de estar presente en sus obras. Es más, fue a causa del accidente que la invalidó para siempre, cuando era estudiante de la Preparatoria en 1926, que se inició en la pintura: un tranvía que arrastra un autobús, como tantas veces ha sucedido; los fierros retorcidos que destrozan un cuerpo, también como tantas veces ha sucedido. Sólo que en este caso, la muerte se detuvo en seco cuando vio que su víctima, en la cama del hospital, encerrado su cuerpo en la cárcel del yeso, tomaba los pinceles que su padre le había regalado y empezaba a pintar." Así resume la existencia de esta artista el escritor y crítico de arte Raul Flores Guerrero.
Frida nació en Coyoacán y era hija de un fotógrafo profesional. Inició estudios de medicina en la Escuela Nacional Preparatoria, que hubo de abandonar tras el dramático accidente automovilístico de que fue víctima. Compañera del muralista Diego de Rivera, desempeñó algunos cargos de importancia en el Ministerio de Educación de México: fue miembro del Seminario de Cultura Mexicana y profesora en la Escuela de Pintura y Escultura. Inválida y acosada por el dolor físico, del que nunca pudo restablecerse, recorrió una senda diferente a la abierta por el muralismo mexicano , donde su compañero era una personalidad señera. En su pintura es evidente su amor por lo biológico, su apego a la naturaleza, especialmente en el aspecto humano y en el vegetal; es casi obsesiva en sus cuadros la representación del inicio de la vida: la fecundación y la gestación.
