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Blanqueamiento al estilo jamaiquino

Habitantes de barrios pobres en Jamaica creen que, aclarando su tez negra, sus vidas mejorarán. La “solución” se vende en fracos de crema pero entraña riesgos para la salud.

Kingston. Mikeisha Simpson se cubre el cuerpo con una crema blanca y grasosa, y se enfunda en un traje de gimnasia para evitar el feroz sol de su Jamaica natal. Lo que le preocupa no es el cáncer de piel.

Esta muchacha de 23 años, habitante de un barrio pobre de Kingston, quiere aclarar su piel y adquirir un tono café con leche, típico de la élite jamaiquina y preferido por muchos hombres del barrio. Cree que una piel más clara puede allanarle el camino a una vida mejor y destina parte de su modesto sueldo a brebajes baratos comprados en el mercado negro, que prometen aclarar su pigmentación.

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