Áncora

Una Biblia, Gutenberg y una ciudad bombardeada: así llegó un libro peculiar a Costa Rica

Una Biblia Hebraica de 1937 sobrevivió a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y llegó a Costa Rica

Tipos móviles de la imprenta alemana tradicional.
Tipos móviles de la imprenta alemana tradicional. José Chacón
Frontispicio de la Biblia Hebraica de Kittel.
Frontispicio de la Biblia Hebraica de Kittel. (José Chacón/Cortesía de José Chacón)

Detrás de las dos sencillas palabras impresas en la portada de mi Biblia —Biblia Hebraica— se esconden un rabino sefardí, un escriba que copió un manuscrito hace más de mil años, una familia de gramáticos judíos obsesionados con que ni una letra cambiara, un profesor alemán que murió sin terminar su obra, una extraordinaria imprenta europea, una ciudad bombardeada y un estudiante costarricense que creyó comprar un libro cualquiera, cuando en realidad se convertía en custodio de uno de los últimos testigos de la revolución iniciada por Gutenberg.

El libro llegó a mis manos en 2005, cuando vivía en Sant Just Desvern, Barcelona, muy cerca del monasterio de Sant Cugat del Vallès, donde lo compré como libro usado. Lo adquirí porque necesitaba una buena Biblia hebrea para estudiar. Escribí mi nombre en la primera página y durante casi veinte años nunca me pregunté por su historia.

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