Áncora

Lilia Ramos, la humanista costarricense más notable del siglo XX

En el trigésimo quinto aniversario de su partida recordamos a la psicóloga, escritora, preservadora de la memoria histórica y literaria y, en especial, educadora sobresaliente.

Lilia Ramos luciendo en su pecho la Orden Andrés Bello, conferida por el Gobierno de Venezuela.
Lilia Ramos luciendo en su pecho la Orden Andrés Bello, conferida por el Gobierno de Venezuela. Cortesía

Como miembro de una generación de intelectuales que contribuyó a poner los cimientos de la Costa Rica moderna, debido indudablemente a la excelente calidad de la educación que se impartía en aquellos tiempos, surge la presencia de Lilia Ramos Valverde, la humanista costarricense más notable del siglo XX: epistemóloga por elección y satisfacción propias, psicóloga, escritora, preservadora de la memoria histórica y literaria, pero más que todo, educadora sobresaliente.

Fue la primera mujer en obtener todos los altos galardones que concede la Patria: el Premio Magón de Cultura, el Aquileo Echeverría, el Carlos Gagini; el Fernández Ferraz, y lleva su nombre el Jardín de Niños Lilia Ramos, adjunto a la Escuela Ricardo Jiménez. Resulta inexplicable que no se le haya conferido aún el Benemeritazgo de la Patria, para el cual está indiscutiblemente calificada.

Lilia fue la primera mujer en graduarse en Psicología y Psicoanálisis en el país, después de haber estudiado en las universidades de Columbia y de Harvard, en La Sorbona, así como con eminentes psicólogos de Lausana, Ginebra y Barcelona.

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