Áncora

Así se dio la evolución de la cultura del baile en Costa Rica

El baile de salón surge a inicio del siglo XX, vive su apogeo a partir de la década de los cuarenta y se extiende hasta los ochenta, que marca el inicio de su declive

Cortesía Mario Zaldivar

Leyendo el libro Aquellos Salones de Baile (M. Zaldívar, 2020), caigo en la cuenta de una de tantas facetas de la sociedad que ha ido cambiando: el baile. El autor identifica centenares de sitios donde los bailes con música en vivo eran frecuentes. No solo salones, también restaurantes, bares y sodas mutaban en pequeñas salas de baile. Por ejemplo, la Soda Navidad, en Desamparados, a donde mi hermana Yamileth solía escaparse a los bailes de media tarde.

Normalmente, los equipos de fútbol tenían una sala donde celebraban sus efemérides, el inicio o término del torneo, “lunadas” para recaudar fondos o elegir la madrina del equipo. Alajuelense y Herediano tenían dos sedes; una en la provincia, y otra en San José. La de Saprissa estaba en Los Mercaditos de Paseo Estudiantes. La del Cartaginés, diagonal a la Escuela Jesús Jiménez. Pero no era algo exclusivo de los equipos de la primera división; más bien algo común en todo equipo, incluso de aficionados, a nivel cantonal o de barriadas. La aspiración por un salón de baile estaba entre las primeras metas de todo nuevo equipo.

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