Oficiales de la Fuerza Pública atendieron situación de ataque por celos

Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 15 junio, 2015

Un hombre que agredía a su esposa, al parecer por celos, murió en un centro médico, luego de recibir un balazo por un oficial de la Fuerza Pública.

El fallecido fue identificado como Leonel Jesús Hernández, de 43 años, quien vivía en una cuartería en La Mora de Guadalupe de Cartago, cerca del puente Los Gemelos.

De acuerdo con el reporte de las autoridades, a eso de las 3 a. m. de ayer, dos oficiales se presentaron a la casa de Hernández, para atender una situación de violencia doméstica.

Los oficiales de la Fuerza Pública de Cartago se presentaron en la madrugade ayer a esta cuartería en La Mora de Guadalupe de Cartago porque recibieron una alerta de violencia intrafamiliar. | JORGE CALDERÓN.
Los oficiales de la Fuerza Pública de Cartago se presentaron en la madrugade ayer a esta cuartería en La Mora de Guadalupe de Cartago porque recibieron una alerta de violencia intrafamiliar. | JORGE CALDERÓN.

Cuando los policías llegaron, el agresor estaba en la sala y se abalanzó sobre ellos, con un machete. Uno de los efectivos repelió el ataque con un disparo, comunicó la oficina de prensa del Ministerio de Seguridad.

Hernández recibió el impacto de bala en el estómago y caminó hasta el baño de la casa.

Ahí permaneció hasta que la unidad de Cruz Roja de Tres Ríos llegó y lo trasladó al Hospital Max Peralta de Cartago, donde falleció minutos después del ingreso.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizó el levantamiento del cuerpo en el centro médico.

Los agentes iniciaron una pesquisa para determinar la dinámica de lo sucedido.

De Nicaragua. Conocidos de Hernández comentaron ayer que a él le decían Pocoyo y era oriundo de Estelí, Nicaragua.

Felipa Villegas, vecina del sitio, mencionó que los lugareños están recogiendo dinero para enviar el cuerpo al país vecino, donde reside la madre del fallecido.

Los allegados relataron que Hernández laboraba en construcción y lo describieron como responsable y muy trabajador.

Riesgo. Las atenciones a casos de violencia intrafamiliar ya han dejado marca en otros oficiales.

En el 2011, en Upala de Alajuela, el oficial de la Fuerza Pública, Reynaldo García Picado, sufrió la amputación de su brazo izquierdo cuando trató de defender a una mujer, quien era golpeada por el esposo y este lo agredió con un machete.