París considera ‘inaceptable’ esa práctica pues viola la confianza bilateral

 25 junio, 2015

Washington y París. EFE y AFP. Las relaciones entre Estados Unidos y Francia sufrieron un sobresalto con la revelación de espionaje del primero a tres presidentes franceses , pero el asunto no afectará la solidez de la alianza entre ambos países.

París calificó el miércoles de “inaceptable” las escuchas estadounidenses, entre el 2006 y el 2012, a los jefes de Estado Jacques Chirac, Nicolás Sarkozy y el actual, François Hollande.

En una reunión con la embajadora de Washington, Jane D. Hartley, el ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, le exigió “respuestas rápidas” sobre si esas intervenciones ya terminaron.

La Casa Blanca se apresuró a negar que esté espiando al Gobierno de Francia y reiteró el “compromiso inquebrantable” con las relaciones bilaterales.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, telefoneó personalmente a Hollande, a quien manifestó que ese compromiso incluye “una estrecha cooperación en curso en los campos de inteligencia y seguridad”.

“El presidente (Obama) reiteró que hemos cumplido con el compromiso que hicimos a nuestros homólogos franceses a finales del 2013 y que no estamos interviniendo y no vamos a intervenir las comunicaciones del presidente francés”, agregó la Casa Blanca en un comunicado.

Luego, en la rueda de prensa diaria, el vocero del Gobierno estadounidense, Josh Earnest, insistió en que la administración Obama “no interviene ni intervendrá” las comunicaciones de Hollande, pero no negó que esto sí se hubiese dado anteriormente.

“Valoramos la fuerte alianza” entre Washington y París, agregó, “donde persiste una amenaza de terrorismo extremista”.

Jane Hartley (derecha), embajadora de Estados Unidos en París, sale de la oficina del canciller Laurent Fabius, con quien se reunió el miércoles en el Quai d’Orsay para analizar el asunto del espionaje a los tres últimos presidentes franceses. | AP
Jane Hartley (derecha), embajadora de Estados Unidos en París, sale de la oficina del canciller Laurent Fabius, con quien se reunió el miércoles en el Quai d’Orsay para analizar el asunto del espionaje a los tres últimos presidentes franceses. | AP

Pese a esas manifestaciones, el primer ministro francés, Manuel Valls, dijo que Estados Unidos violó la confianza de su país y pidió que repare “el daño causado” por esa práctica “inaceptable” .

Reglas entre amigos. Aunque es evidente el tono de molestia de las autoridades francesas, el palacio del Elíseo expresó que el diálogo entre Obama y Hollande se aprovechó para examinar “los principios que deben regir las relaciones entre aliados en materia de inteligencia”.

En este sentido, funcionarios franceses viajarán a Washington próximamente, “para profundizar en la cooperación entre ambos países”.

Francia enviará a EE. UU. al coordinador de sus servicios de inteligencia, Didier Le Bret, para abordar las presuntas escuchas de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA ) estadounidense a los tres últimos presidentes galos.

Las revelaciones vertidas por el diario Libération y el portal de información Mediapart , a partir de documentos estadounidenses filtrados por Wikileaks, se asemejan a las ya destapadas por el excontratista de la NSA Edward Snowden en el 2013 , por medio de las cuales se hicieron públicos los programas de espionaje de los EE. UU. sobre Gobiernos.