25 enero, 2015

El cierre de operaciones de la cadena de cafeterías Bagelmen’s, anunciado ayer por medio de un comunicado pegado en los establecimientos, deja a 110 personas sin empleo.

“Sentimos mucho el tener que informales que a partir de hoy (ayer sábado) estaremos cerrando nuestras puertas al público. Les agradecemos su lealtad a través de estos 14 años”, indica el documento.

Por el momento, los dueños de la firma, Malcom Mathenson e Isabel Schaer, no han brindado declaraciones sobre el cese de operaciones.

La cantidad de trabajadores fue confirmada por la directora del Centro Nacional de Franquicias, Karol Fallas.

Según la funcionaria, la empresa reportaba, a agosto del año pasado, ese número de colaboradores en siete establecimientos.

La firma anunció el cierre de operaciones por medio de un comunicado que fue expuesto en los establecimientos. | EYLEEN VARGAS
La firma anunció el cierre de operaciones por medio de un comunicado que fue expuesto en los establecimientos. | EYLEEN VARGAS

La cadena tenía presencia en las localidades de San Pedro, Lindora, Rohrmoser, Sabanilla, Heredia, Escazú y Guiones.

El inicio de Bagelmen’s se remonta a agosto del 2000, cuando abrió el primer local en barrio La California.

La firma, además de poseer sus locales, también llegó a vender sus productos a supermercados y hoteles como el Marriott, Four Seasons e Intercontinental.

Más salidas. Este cierre llega a engrosar la lista de restaurantes que decidieron abandonar sus operaciones en Costa Rica.

Una de las salidas más recientes es la de la cadena de comidas rápidas Wendy's, que dejó de operar el 9 de enero tras indicar que la rentabilidad de la firma no resultó la idónea para mantenerse.

Estas situaciones no son ajenas para la Cámara Costarricense de Restaurantes (Cacore) que considera que se pueden esperar más cierres en esta industria.

“Nuestra población no crece exponencialmente y hay una situación económica un poquito complicada. Es decir, el mismo queque se lo reparten más empresas, por lo que al final del día les queda una borona; algunos van a morir de hambre y otros se quedarán con una mayor porción”, indicó Jorge Figueroa, presidente de Cacore.