Informe señala fuertes aumentos en remuneraciones y endeudamiento

Por: Patricia Leitón 6 mayo, 2014

La Contraloría General de la República advirtió ayer del deterioro financiero que afrontan algunas instituciones públicas y el que se avecina en otras, si no se corrige el creciente déficit fiscal.

Así lo hizo la entidad en su Memoria Anual del 2013, de la cual la contralora general, Marta Acosta, realizó ayer una presentación.

Entre las entidades que afrontan una erosión en sus finanzas, se encuentra el Grupo ICE.

“En término de casi tres años –entre diciembre del 2010 y setiembre del 2013–, (el ICE) ha experimentado un deterioro significativo de sus márgenes de ganancia”, señala el informe.

La situación, según la Contraloría, se explica por un estancamiento de los ingresos por los servicios de electricidad y telecomunicaciones versus un crecimiento progresivo de los costos y gastos de operación.

La Nación intentó, sin éxito, tener la versión de la entidad.

El ICE enfrenta un creciente endeudamiento y, al igual que otras entidades, afrontan un aumento importante en el gasto real por remuneraciones.

Durante el periodo 2008-2013, las remuneraciones, en términos reales, crecieron a una tasa media anualizada de 9,7% en las instituciones descentralizadas. Para la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) esta tasa fue de 8,8%; en el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), de 8,9%, y en la Universidad Nacional (UNA) hasta 10,1%. En el ICE fue de 16%.

Proyecto Hidroeléctrico Reventazón, en Siquirres, Limón. Según la Contraloría General de la República, el ICE afronta un estancamiento de los ingresos por los servicios de electricidad y telecomunicaciones versus un crecimiento de los costos y gastos de operación.
Proyecto Hidroeléctrico Reventazón, en Siquirres, Limón. Según la Contraloría General de la República, el ICE afronta un estancamiento de los ingresos por los servicios de electricidad y telecomunicaciones versus un crecimiento de los costos y gastos de operación.

Con problemas financieros. En otras instituciones siguen los problemas financieros, como es el caso del Consejo Nacional de Producción (CNP), el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM) y el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU).

William Barrantes, presidente del CNP, detalló que la fragilidad en las finanzas de la institución proviene de dos fuentes: una es la ley de bebidas alcohólicas que afectó las ventas de la Fábrica Nacional de Licores (Fanal), que le transfiere recursos al Consejo. La otra es la eliminación del programa de reconversión que trasladó sus recursos al Sistema de Banca de Desarrollo, pero no disminuyó los gastos.

Otro grupo de entidades, alertó la contralora, podría enfrentar dificultades debido a que dependen, total o parcialmente, de transferencias del Estado, las cuales se ven cada vez más amenazadas ante los altos y repetidos déficits del Gobierno Central, entre el 2009 al 2013.

Entre ellas, están el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) y el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf).

La contralora Marta Acosta advirtió ayer de que todas estas dificultades terminan por afectar los servicios y a las personas.

La Nación consultó sobre el tema al próximo ministro de Hacienda, Helio Fallas, pero se limitó a indicar que pedirá una reunión con la contralora.