Estudio se halla en fase inicial; mas los primeros resultados son esperanzadores El virus estaría dentro del cuerpo de la persona, pero en un estado ‘dormido’

Por: Irene Rodríguez 25 julio, 2014

El virus de inmunodeficiencia humana (VIH, causante del sida) lleva más de 30 años de ser estudiado sin que se logre llegar a una vacuna o cura definitiva. Una de las razones es la forma tan rápida en la que “atrae” a los anticuerpos de las células inmunitarias para llegar a ellos y comenzar a reproducirse.

Científicos de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, buscan la manera de “silenciar” o “callar” esos anticuerpos. De tal forma, el virus podría ingresar al cuerpo, pero no tendría cómo “sujetarse” de las células inmunitarias, lo que impediría que se reprodujera y manifestara.

En otras palabras, según los científicos, el virus estaría dentro del cuerpo de la persona, pero en un estado “como dormido”, por lo que no podría ni reproducirse ni afectar el sistema inmunitario.

Esto podría ser el primer paso en la dirección hacia una vacuna o una eventual cura.

En la Conferencia Internacional del Sida, los activistas expresaron su solidaridad con los portadores del VIH. | AFP
En la Conferencia Internacional del Sida, los activistas expresaron su solidaridad con los portadores del VIH. | AFP

¿Cómo lograrlo? ¿Cuál es la mejor forma de “callar” estos anticuerpos? La respuesta podría estar en otros anticuerpos dentro de las mismas células inmunitarias que, si se fortalecen, son capaces de “silenciar” esos primeros anticuerpos que son puerta de entrada para el VIH.

El reporte, publicado este jueves en la revista Cell y difundido durante la Conferencia Internacional del Sida –que se lleva a cabo en Australia– señala que ambos anticuerpos podrían trabajar “en equipo”.

“Si callamos los anticuerpos de los que se vale el VIH para infectar las células inmunitarias, podríamos neutralizar gran parte de la estrategia del VIH para atacar el cuerpo. Para ello, debemos potenciar los otros anticuerpos, los que tienen la capacidad de ocultar esa puerta de llegada”, explicó en un comunicado Barton Haynes, uno de los autores. De esta forma, una vez que el virus no pueda servirse de los anticuerpos para atacar, diferentes secciones del VIH se verían afectadas al no tener cómo “nutrirse” para crecer. “Sería una vacuna que inmunizaría de las propias defensas, pero así es como trabaja el VIH. Si se neutralizan las células inmunitarias, el virus no tendrá cómo multiplicarse para atacar”.

¿Qué sigue? Los científicos saben que este estudio se halla apenas en una fase inicial, pero los primeros resultados ya arrojan esperanzas de encontrar soluciones.

El documento indica que faltan pruebas en seres humanos para ver si esta forma de “camuflar” los anticuerpos realmente funciona para evitar la propagación del VIH en los portadores del virus.

Este proceso puede tomar años, pues deben determinarse las dosis y la frecuencia de aplicación de la vacuna, ya que por las características del virus, el fármaco debería administrarse con cierta frecuencia y no en unas pocas dosis, como sí sucede con otras vacunas.

“Seguiremos estudiando esto; sabemos que puede ayudarle a mucha gente”, concluyó Haynes.