7 diciembre, 2015
La ciudad de París es la sede de la cumbre del clima, reunión que deberá acordar un nuevo régimen que evite un incremento de la temperatura promedio de 2 °C. Esto ya se había intentado en Copenhague y fracasó. París tiene el reto de devolver el optimismo a la negociación. | AFP
La ciudad de París es la sede de la cumbre del clima, reunión que deberá acordar un nuevo régimen que evite un incremento de la temperatura promedio de 2 °C. Esto ya se había intentado en Copenhague y fracasó. París tiene el reto de devolver el optimismo a la negociación. | AFP

Le Bourget, Francia

Las emisiones de CO2, principal gas causante del efecto invernadero, bajarán en 2015, por primera vez durante un período de fuerte crecimiento global de la economía, según un estudio que constituye un incentivo a mantener el esfuerzo en la lucha contra el cambio climático.

La inesperada observación se anunció en momentos en que las negociaciones internacionales sobre el clima entraron en la crucial recta final este lunes en París.

Las emisiones de dióxido de carbono (CO2), resultantes en buena medida del uso de combustibles fósiles, habían registrado un fuerte crecimiento en años anteriores, pero se estabilizaron en 2014. Y en 2015 retrocederán ligeramente un 0,6%, según el estudio publicado en la revista Nature Climate Change.

La economía global, por su parte, creció un 3,4% en 2014 y se calcula que crecerá 3,1% este año.

"Contrariamente a lo ocurrido en períodos pasados sin crecimiento de emisiones o con crecimiento escaso, el PIB mundial creció sustancialmente en esos dos años", señalaron los investigadores.

Una inversión sostenida de tendencias entre crecimiento del PIB mundial y emisiones de CO2 es considerada como una etapa importante en los esfuerzos para reorientar la economía global de los combustibles fósiles contaminantes hacia fuentes sin carbono como la eólica, la solar o la hidroeléctrica.

El estudio, presentado por un panel de más de 70 científicos que escrutan los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera y sus fuentes emisoras, advierte sin embargo que la medición no necesariamente significa que estemos ante el tan esperado "año pico" a partir del cual las emisiones comenzarían a bajar.

"El tiempo dirá si esta sorprendente interrupción del crecimiento de las emisiones es transitorio o un primer paso hacia una estabilización" de las mismas, comentan los autores del estudio.

"Todavía no podemos celebrar. Dos años de aparente estabilización de las emisiones no constituyen una tendencia", comentó por su parte Martin Kaiser jefe de políticas climáticas internacionales de Greenpeace.

El estudio asegura que el uso cada vez menor de carbón para generar electricidad en China es la principal razón de la caída registrada.

El reto. Los 195 países que negocian el acuerdo global contra el cambio climático en París buscan limitar el calentamiento del planeta a +2ºC con relación a la temperatura media de la era preindustrial.

Según Todd Stern, negociador jefe de Estados Unidos en la COP21, el informe todavía no había tenido el lunes una incidencia tangible en las negociaciones. "Obviamente son buenas noticias", comentó.

Las medidas voluntarias adoptadas o prometidas por 185 países participantes en la cumbre lograrían limitar el calentamiento pero no lo suficiente como para evitar al planeta fenómenos extremos como la elevación del nivel de los océanos, inundaciones y sequías capaces de desencadenar migraciones masivas y un aumento de la pobreza.

Tras crecer un 7% anual durante la última década, las emisiones de CO2 de China aumentaron solo un 1,2% en 2014.

Un cambio de la matriz energética de la principal economía mundial fue la causa principal de la caída de las emisiones, según el estudio.

Las necesidades energéticas de China siguieron creciendo a ritmo acelerado, pero un 60% del incremento energético provino de combustibles no fósiles. Una cuarta parte fue suministrada por gas, 17% vino del petróleo y casi nada del carbón, la fuente más contaminante de todas.

"Lo más inesperado de todo en nuestras proyecciones fue una caída de 3,9% de las emisiones de China en 2015", lograda en buena medida por una menor utilización de carbono, al menos durante los primeros ocho meses del año, según los investigadores.

Las emisiones de la Unión Europea y Estados Unidos cayeron 2,4% y 1,4 respectivamente en la última década.

El principal problema de las emisiones globales en las próximas décadas parece ser India, indicaron.

Las actuales emisiones indias son equiparables con las de China hace 25 años. Pero su desafío es suministrar energía a 1.300 millones de personas, de las cuales 300 millones actualmente carecen de electricidad.

"Para que las emisiones globales de CO2 alcancen su pico rápidamente, parte de las nuevas necesidades de India en materia energética deben provenir de tecnologías de baja cantidad de carbono", concluyen, siendo la única opción sensata un recurso masivo a energías renovables.

India se comprometió -aunque supeditándolo a una ayuda financiera de los países en desarrollo- a generar un 40% de su energía de fuentes renovables para 2030.

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