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hallazgo de estudio hecho en ratones

Daños causados por exponerse al sol duran más tiempo del creído

Actualizado el 23 de febrero de 2015 a las 12:00 am

Impacto comienza cuando la radiación causa lesiones o roturas en el ADN

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Daños causados por exponerse al sol duran más tiempo del creído

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No es recomendable broncearse por más de 30 minutos. | ARCHIVO

La exposición recurrente al sol tendría más daños en el largo plazo de los que anteriormente se pensaba, pues aumentaría los riesgos de desarrollar melanoma, el cáncer de piel más agresivo y mortal.

Un estudio del Departamento de Radiología Terapéutica de la Universidad de Yale (Estados Unidos) señaló que un pigmento propio de la piel llamado melanina sería el causante de que el riesgo se mantenga horas después de haberse expuesto al sol o a la cámara de bronceado, y no solo segundos después, como se creía en el pasado.

Generalmente se piensa en la melanina como un pigmento protector que bloquea la radiación ultravioleta perjudicial para el ADN y evita quemaduras y lesiones en la piel. Sin embargo, el reporte, publicado en la revista Science, indica lo contrario.

La investigación señala que el proceso cancerígeno comienza cuando la radiación causa lesiones o roturas en el ADN, las que pueden dar lugar a mutaciones causantes de cáncer.

Estas lesiones, por lo general, aparecen en menos de un segundo después de la exposición ultravioleta, pero podrían permanecer hasta tres horas después.

Los investigadores creen que la radiación ultravioleta produce oxígeno y nitrógeno reactivos que cargan de energía un electrón en la melanina. Esta liberación de energía causa a su vez lesiones en el ADN, que podrían llevar a la formación de un tumor.

El ‘ABCDE’ de los lunares. Los dermatólogos insisten en que esta evidencia hace aún más necesario que la gente evite exponerse al sol innecesariamente y que evite las cámaras de bronceado.

Los médicos resaltan que existe un “ABCDE” en la composición de los lunares que debe revisarse frecuentemente.

La A se refiere a asimetría: el lunar no tiene forma regular; es decir, si usted lo partiera a la mitad, las dos mitades no serían iguales. Si la forma del lunar cambió, también es señal de alerta.

La B hace referencia al borde del lunar, mancha o peca: esté atento a si son irregulares, desiguales, o poco definidos.

La C alude al color. Si es disparejo, y si tiene sombras o manchas de algún color, o cambios en estos, debe consultar al médico.

La D se refiere al diámetro. Si el tamaño de su lunar es mayor al tamaño del borrador de un lápiz, vaya al médico, ya que podría tratarse de un melanoma.

Finalmente, la E se refiere a evolución: cualquier cambio en un lunar o mancha, o uno nuevo que aparezca, son posibles señales de alerta.

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Irene Rodríguez S.

irodriguez@nacion.com

Periodista

Periodista en la sección Aldea Global. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre salud, periodismo médico y educación. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit.

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