The Half Hour es el nombre del ciclo de especiales de ‘stand-up comedy’ que presenta lo mejor de la comedia emergente de EE. UU.

Por: Dario Chinchilla U. 24 enero, 2015
Comedy Central para Teleguía.
Comedy Central para Teleguía.

Nikki Glasser odia pagar depilaciones en un centro de estética, así que cuenta que trató de hacerse una depilación (ejem, íntima) en su casa y, después de quemarse con cera sobrecalentada solo tuvo el valor de jalar dos tiras de vello. Dice que el pubis le quedó como un botón de pausa (doble raya), lo cual no está tan mal porque podría ser un símbolo de su vida sexual reciente.

Todo ello lo contó en The Half Hour, el programa de especiales de stand-up comedy que el canal Comedy Central transmite desde el 2012. Aquel fue el año en que el programa adquirió ese nombre pero, en realidad, la idea de un comediante haciendo lo suyo durante media hora en esta señal televisiva nació en 1998 con Comedy Central Presents.

En aquella etapa previa, el programa tuvo la oportunidad apuntalar los éxitos de artistas que ya son reconocidos en el género, como Patton Oswalt, Dave Attell, Jim Gaffigan, Louis C.K., Maria Bamford y Amy Schumer.

Oportunidad. Un comediante armado con un micrófono frente a un montón de gente, esa es la premisa minimalista del show. Todos ellos son artistas que ya se han curtido en los bares y en algunas presentaciones televisivas cortas; sin embargo, también son novatos en este nuevo formato. Para la mayoría, esta es su primera y gran oportunidad de llegarle masivamente al público en una rutina tan extensa.

(Valga la aclaración de que, para los efectos del stand-up comedy, mantener el interés y la risa de una audiencia por media hora es una proeza.)

El espectáculo promete mostrar a los nuevos talentos más sobresalientes en la escena de comedia estadounidense.

La de The Half Hour no es una interpetación para tomarse a la ligera, aunque cada quien tiene su forma de aproximación. La comediante Rachael Feinstein, por ejemplo, reveló previamente a la revista Paste, que su acercamiento sería similar al de cualquier otra presentación.

Kurt Braunohler, por otra parte, tenía muy presente que actuaba para la televisión, un medio en el que un solo mal chiste puede significar un “botonazo”. Por eso no quería perder el tiempo en palabrería.

“Quiero ser lo más fuerte que pueda. Quiero ser capaz de entregarle esa media hora a la gente y decirles: ‘Esto es esencialmente lo que yo hago, usted verá si le gusta, luego podemos hablar’”, dice el comediante a aquella revista.

Véalo. Martes 27. Comedy Central. 10:00 P.M.

El programa está filmado en el centro nocturno Royale, en Boston, siempre en frente de público en vivo. Desde el 2012 (con su nuevo nombre) ha tenido tres temporadas, de 12, 17 y 14 sesiones respectivamente.

De la última, por ejemplo, salió Michael Che, quien en su rutina confesó que no sabe nada de política y que no entiende por qué alguien lo dejaría votar. “¿Me van a dejar elegir al presidente? ¿No necesito hacer un examen o tener una licencia para eso? En este país uno necesita una licencia para trabajar poniéndole champú a los perros, pero ¿dejarme elegir al presidente les parece cuerdo?”.