Tiene once tornillos El director del espacio de radio Pelando el ojo , cumple esta semana los tres difíciles meses de rehabilitación

Por: Allan Andino 10 abril, 2014

Atrás quedó aquel sin sabor del 5 de enero, cuando el humorista Norval Calvo entró al ruedo de Zapote, y en una caída que él mismo calificó de “sin gracia”, se quebró su hombro derecho, lo que le ameritó colocarle once tornillos para su mejora.

Esta semana se cumplieron los tres meses de terapia que el médico le recetó, y ahora el director del programa de radio Pelando el ojo se siente mucho más recuperado.

“Esta semana termino la sesión de terapia. Consistía en movimientos del brazo derecho para poder lograr rangos de movimiento y fuerza, esto porque perdí toda la fuerza en esa parte, con decirle que no podía hacer esfuerzo para cambiar un bombillo. Todo lo hacía con la izquierda, ni peinarme podía hacer”, relató el comediante.

El también imitador estuvo estos tres meses asistiendo al centro de fisioterapia Kine, en La Sabana, para volver a recuperar la movilidad normal de su hombro, luego de que en éste le fueran insertados 11 tornillos tras una cirugía.

“Esos tornillos se irán conmigo hasta la muerte, me sonarán en el detector de metales (bromeó). Nunca me había quebrado. Estoy a un 85% recuperado. No puedo hacer, de ninguna manera, fuerza o apoyarme con el brazo derecho; el rango de movilidad tiene que irse dando poco a poco, hasta que el doctor Fernando Contreras me revise y vea si ocupo más sesiones de terapia o me da de alta”, manifestó.

Gajes del oficio. Esta es la platina que tiene Norval en su hombro y que, según dijo en broma, le sonará en los detectores de metales. El comediante está de lunes a viernes, de 5 a 7 p. m., en la 93.5 FM de Monumental. Archivo/Mayela López
Gajes del oficio. Esta es la platina que tiene Norval en su hombro y que, según dijo en broma, le sonará en los detectores de metales. El comediante está de lunes a viernes, de 5 a 7 p. m., en la 93.5 FM de Monumental. Archivo/Mayela López

Incómodo. Calvo explicó que lo que más le costó superar de esta lesión fue las malas noches que pasaba a causa del intenso dolor que sentía.

“Esto ha sido un camino tortuoso de dolor. Al principio me despertaba pegando gritos del dolor, porque estás dormido e involuntariamente apoyaba el hombro, ese mismo dolor me despertaba. Luego, podía dormir tranquilo pero al levantarme me sentía mal. Eso y la terapia al inicio me costó”, confesó el integrante de la Selección Mayor del Humor de Toros de Repretel.

No obstante, el comediante no tuvo problemas para hacer su trabajo en el programa Pelando el ojo , de lunes a viernes, de 5 a 7 p. m., pues trabaja con la voz.

En lo único que sí necesitó asistencia fue para los efectos de sonido, que sus compañeros lo ayudaron. Calvo recordó que la vaquilla que lo asustó, y que fue la causante de que él resbalara, y a la postre, se fracturara, se llama El Osquitar.

También agradeció a Repretel, empresa a la que también pertenece, por hacerse cargo de los gastos de la operación y la rehabilitación.

Además, aseguró que le quedó de experiencia no volverse a meter al ruedo como improvisado.

“Nunca más en mi vida me volveré a meter. Lo que pasa es que yo quería sentir esa adrenalina que se vive allá abajo, se siente un miedo rico, es algo extraño, diferente. Quería vivir algo así pero me salió el tiro por la culata”, finalizó.