El último día de esta feria de tatuajes en Costa Rica se desarrolla con orden y con mucha concurrencia del público.

Por: Allan Andino 31 mayo, 2015

El tercer y último día del Paradise Tattoo Convention se desarrolla este domingo con una importante cantidad de asistentes en el Centro de Eventos Pedregal.

Los amantes del arte impregnado en la piel se dieron cita desde las 10 a.m. y estarán hasta las 10 p.m., visitando los más de 50 stands colocados en el lugar. Entre ellos sobresalen los tatuadores Stefano Alcántara, Gunnar Quispe y Big Ceeze, y el modelo canadiense Rico The Zombie, conocido por sus diseños de esqueleto en su cuerpo.

Eingel Sibaja, chef y vecina de San Joaquín de Flores, llegó para realizarse su undécimo tatuaje en uno de sus antebrazos. Esta chica, que llegó bien identificada con la moda de chica pin up, lucía tatuajes en sus pechos, piernas y en un brazo.

"Es un pez koi transformándose en dragón. Es un significado de superación, que nada contra corriente y termina convirtiéndose en dragón. Este año está gigante comparado a otros años, eso me parece muy bien. Ya en Costa Rica hay más mentalidad abierta para hacer este tipo de eventos, ya no hay tanto prejuicio. Ayer vine con mi hija y hoy sola. Una mujer tatuada no es una mala madre, ni tampoco una mala profesional. Esto es solo arte. No tiene nada que ver con delincuencia como erróneamente la gente lo asocia", expresó Sibaja, quien hace tres años ganó el primer lugar en el concurso Miss Pin up.

Contrario a los primeros dos días, esta mañana y tarde, el famoso tatuador Ami James, (de los realitys shows Miami Ink y NY Ink) no estaba presente en el lugar.

Según explicó Johan López, organizador del Paradise Tattoo Convention, James se resintió de una vieja lesión en su mano derecha luego de realizar varios tatuajes durante esta convención.

Esto porque el estadounidense practica artes marciales mixtas, por lo que decidió dedicar esta mañana a valorarse, para ver si se podía hacer presente en algún momento de este domingo.

La entrada al lugar cuesta ¢7.000 y estará abierto hasta las 10 p. m. El equipo médico privado de la zona solo reportó cuatro personas atendidas durante todo este fin de semana por dolores de cabeza y otros malestares que no tienen relación directa con la actividad.