Colección de relatos El escritor y fotógrafo presenta una nueva serie de relatos sobre conflictos íntimos en Muestrario de familias ejemplares

Por: Fernando Chaves Espinach 24 julio, 2013
Doble. Guillermo Barquero posa junto a piezas de una instalación fotográfica de su autoría. Gesline Anrango.
Doble. Guillermo Barquero posa junto a piezas de una instalación fotográfica de su autoría. Gesline Anrango.

Grandes incendios comienzan con chispas diminutas; del mismo modo, las devastadoras tragedias del nuevo libro de relatos de Guillermo Barquero empiezan y acaban en espacios íntimos y reducidos.

Los retratos en grupo de Muestrario de familias ejemplares (Editorial Germinal) hablan –en voz baja y presurosa– de una de las principales preocupaciones de Barquero: la incomunicación. En esta nueva colección de cuentos, sus personajes se esfuerzan por alcanzarse y se responden en seco silencio.

El fotógrafo y escritor explica que la unidad temática del libro lo distancia de sus publicaciones anteriores, compilaciones de cuentos de toda clase. “Los cuentos, a pesar de tratarse de libros más cortos, llevan más trabajo”, asevera.

“A diferencia de otros relatos, estos han sido más probados: casi todos han sido ya editados en revistas o en otras partes”, explica.

Reconocido. Guillermo Barquero ha publicado premiadas obras como El diluvio universal y Metales pesados , por las cuales obtuvo los premios Áncora de cuento y de novela en el 2010. Gesline Anrango.
Reconocido. Guillermo Barquero ha publicado premiadas obras como El diluvio universal y Metales pesados , por las cuales obtuvo los premios Áncora de cuento y de novela en el 2010. Gesline Anrango.

El Muestrario compila historias de familias, en su sentido más amplio: pueden ser parejas solas, hogares con varios hijos o grupos de amigos. “No necesariamente es mi familia: no hay muchos cuentos que la reflejen exactamente, pero el material está tomado de la realidad”, dice Barquero.

“Las grandes tragedias pasan en los lugares más pequeños”, declara sobre esos espacios íntimos y sofocantes de su narrativa. Los cuentos arrancan con una situación cotidiana, más bien anodina; de pronto, una vuelta de tuerca, una situación inusitada o una reacción inesperada provocan la explosión del drama.

“Ya los personajes vienen con una carga por sí mismos, y cuando se topan con un personaje con una carga similar, venida de otras situaciones similares, se producen chispas”, considera el autor.

El egoísmo, el anhelo de soledad, el silencio atan a sus personajes: “Son dos mundos que se encuentran en el momento menos propicio y es, entonces, cuando ocurre el desastre”.

Barquero ganó dos premios Áncora en el 2010.
Barquero ganó dos premios Áncora en el 2010.

“Me gusta más encontrarles similitudes y diferencias a la escritura y a la fotografía que diferencias”, confiesa sobre su doble oficio. “Tenés que elegir un pedazo para que el lector imagine lo que pasó el personaje y lo que sucederá después”.

Aparecen aún algunos de los espacios vacíos, la geometría y el ambiente físico de obras previas, pero hay un cambio: “Cada vez describo menos el espacio en favor de conversaciones y espacios íntimos”.

Para Barquero, en estos “encuentros que llevan a la locura”, es posible encontrar circunstancias muy próximas al lector.

El libro estará disponible en la librería Universitaria, Libros Duluoz, librería Andante y en la tienda eÑe. El precio es de ¢5.000.