Por: Fernando Chaves Espinach 14 marzo, 2015
Diseño. Morihiro Harano, fundador de Mori Inc., colabora con frecuencia con la banda OK Go. Gabriela Téllez.
Diseño. Morihiro Harano, fundador de Mori Inc., colabora con frecuencia con la banda OK Go. Gabriela Téllez.

Para Morihiro Harano , uno de los creativos más influyentes de Asia, todo se trata de las historias que podemos contar. En su presentación en el Festival Internacional de Diseño (FID) , recalcó que la innovación en tecnología en el campo creativo debe ser el punto de arranque para contar historias, y no el mensaje en sí mismo.

El fundador de Mori Inc. y colaborador frecuente de los videos de la banda OK Go mencionó que para cambiar la forma en que contamos historias, debemos cambiar la forma en la que que las creamos. ¿Cuáles cree que son las principales cambios que deben hacerse en la industria creativa?

“El mayor impacto fue el de Internet. Para el aspecto creativo, Internet hizo un cambio de la ficción a la no ficción. En los años 80 y 90, veías anuncios, todos de ficción, de gente bonita, siempre confiada de la técnica o el proceso dentro de un mundo ficticio. Con Internet cambia todo. Un video de un gato es gracioso porque realmente está pasando. No es ficción. El gato es real. La no ficción tiene más poder”, dice.

Para Harano, la tecnología debe ser una catapulta para comunicar. “Los jóvenes creativos siempre tratan de ser diferentes, de distinguirse de los otros. Pero si quieres conmover a las personas, lo más importante es encontrar algo que pueda compartirse”, comentó.

En un panorama saturado de posibilidades tecnológicas, el riesgo de abrumarse es latente. ¿Cómo sacarles el mejor provecho? “Si planeo una idea, trato de basarme en mi experiencia de vida, en mi memoria. Pienso qué fue lo más sorprendente esta semana, este año, o en mi vida. Las experiencias más recordadas se pueden compartir. Me encantaba el xilófono cuando era niño. Quizá tú tengas una experiencia similar jugando con palabras o sonidos. Siempre trato de partir de mi memoria”, confiesa.

Sin embargo, también es verdad que algunas marcas y productos no están tan listos para cambiar. ¿Cómo negociar con ellos? ‘Si el cliente va a casa y se vuelve consumidor, puede entender mi idea. Siempre trato de hablar con el cliente y hacerlo pensar que no somos diferentes: no le hablamos de anunciante a cliente, sino de amigo a amigo. Cuando nos sentamos lado a lado, y vemos las mismas cosas,y nos reímos, eso es comunicación. Todo cambia, pero lo fundamental permanece’, asegura.