Excepto la película de 1968, el tema de simios y humanos en guerra encuentra hoy una gran versión.

Por: William Venegas 5 agosto
Excelente final para una buena trilogía.
Excelente final para una buena trilogía.

La teoría de la involución. Esta frase está presente desde que el sétimo arte dio esa joya del género fantástico que continúa siendo El planeta de los simios (1968), dirigida por Franklin Schaffner.

Basada en la novela del francés Pierre Boulle, ambientada en un futuro año 3978, esa película fue el comienzo de una saga que se fue deteriorando a cada título estrenado. Se intentó un refrito (remake) de la mano de Tim Burton, en el 2011, que fue éxito de taquilla, pero fracasó con las críticas.

Por esa razón económica, la gran industria se lanzó luego con una trilogía como antecedente del filme de 1968, o sea, lo sucedido antes de que el astronauta George Taylor (Charlton Heston) tuviese un aterrizaje forzoso en un planeta habitado por simios inteligentes.

Lo que pudo ser solo una oferta comercial devino en muy buena trilogía: sus películas fueron creciendo en calidad una a una, hasta llegar a esta gran expresión visual y narrativa que es El planeta de los simios: La guerra (2017), dirigida por Matt Reeves.

Dentro de la propuesta de la trilogía (los otros filmes son del 2011 y del 2014), El planeta de los simios: La guerra mantiene determinada esencia humanista dentro de su proceso dramático, donde fluye la aventura con el arte de la ciencia-ficción. Esta película nunca renuncia a la habilidad de ser crítica y hasta contracultural.

Siempre convencido de la coexistencia entre humanos y los de su especie, al igual que el mono César de la entrega de 1973, dirigida por J. Lee Thompson, ahora encontramos al simio César no solo en defensa de los suyos, sino atravesado él mismo, de manera interna, por un deseo de venganza que lo acerca a "algo inhumano de lo humano".

Frente a él está un militar fascista, que anhela matar y mata a todo ser diferente, sean primates o humanos infectados por la peste que los deja sin habla. Está convencido de la superioridad de los suyos y hasta construye un enorme muro para separar a unos de otros, donde los simios son los esclavos que ponen su fuerza de trabajo.

Las metáforas políticas saltan con inteligencia en medio de los acontecimientos, más que de los diálogos, porque el filme apuesta a otros códigos de comunicación entre los personajes, incluso de carácter proxémico (manejo del espacio físico) o kinésico (manejo del cuerpo).

Aquí es necesario alabar el trabajo de captura del movimiento (motion capture o mocap), que da vida a simios digitales según el accionar de actores de carne y hueso. Por ahí, los efectos especiales de verdad son bien especiales.

Con la captura del movimiento es sobresaliente el trabajo de Andy Serkis (el simio César). Por otra parte, se debe aplaudir a Woody Harrelson (el coronel fascista) y, dentro de la bien lograda atmósfera apocalíptica, de contrapunto, domina el trabajo de la joven actriz Amiah Miller, como la niña huérfana y muda, a quien llamarán Nova.

Ese dato nos recuerda a Nova, encarnada por Linda Harrison en los filmes de 1968 y de 1970. No es lo único que nos remite al filme con Charlton Heston: muchos detalles lo hacen, así hasta la toma abierta del cielo al final de la película, de donde habrán de venir –lo sabemos– George Taylor y sus compañeros de la nave espacial donde hibernaban.

Hay que destacar los aportes de fotografía y música para darle categoría de drama a este género fantástico. Algo más, El planeta de los simios: La guerra gusta de semejarse a una buena película del Oeste, por ejemplo a las de Howard Hawks con su acento de epopeya.

En fin, razones sobran para calificar a este filme como excelente y pensar que una producción dolarizada de entretenimiento puede ser cine del mejor, si así lo quieren sus hacedores.

Ficha técnica

Título original: War for the Planet of the Apes

Estados Unidos, 2017

Género: Fantástico

Dirección: Matt Reeves

Elenco: Andy Serkis, Woody Harrelson

Duración: 140 minutos

Cines: Cinépolis, CCM, Citi, Cinemark, Multi, Nova

Calificación: Cinco estrellas de cinco posibles