Por: Carlos Láscarez S. 12 marzo, 2014

En ambulancias y microbuses trasladaron a las afectadas. | PABLO MONTIEL
En ambulancias y microbuses trasladaron a las afectadas. | PABLO MONTIEL

Seis reclusas del centro penitenciario El Buen Pastor, en Desamparados, fueron trasladadas ayer a la clínica Marcial Fallas, luego de inhalar gas lacrimógeno, que usaron las autoridades de Adaptación Social para dispersarlas.

La alerta surgió alrededor de las 5:30 p. m., luego de que al menos 60 privadas, de los módulos B2 y B3, iniciaron una aparente huelga de hambre y reclamos, ante las nuevas normas sobre alimentación y comida que les hacen llegar.

El movimiento de las presidiarias fue controlado a las 8 p. m.

Reynaldo Villalobos, subdirector de Adaptación Social, aseguró que horas antes hubo un operativo, cuyo fin era ubicar sustancias y otros objetos no permitidos.

“Reclamaban por una situación de encomiendas, que luego generó acciones violentas. No hubo quema de colchones”, dijo Villalobos.