El fin de semana el Minae decomisó cinco perros, machetes y utensilios de cacería

 12 mayo, 2014
Los perros decomisados pueden costar entre ¢150.000 y ¢400.000 cada uno. Sus dueños quedaron libres poco después de ser denunciados.
Los perros decomisados pueden costar entre ¢150.000 y ¢400.000 cada uno. Sus dueños quedaron libres poco después de ser denunciados.

El Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) denunció la existencia de un grupo de cazadores organizados, que atentan contra la vida silvestre de Parques Nacionales y áreas de protección en la Zona Norte, así como amenazan de muerte a quienes los denuncian.

"La cacería furtiva que se da en la zona es algo muy común y ha venido minando de una forma preocupante la supervivencia de animales silvestres, valiéndose del escaso personal", aseguró Mario Quirós, representante del Minae.

Agregó que gracias a los avisos de vecinos, hoteleros y guardas, logran detener a algunos cazadores, aunque ahora les preocupan las amenazas contra su integridad física.

El último golpe de estos cazadores fue este fin de semana.

Un grupo de seis sujetos fue encontrado dentro del Parque Nacional Volcán Arenal. Se les decomisaron cinco perros de cacería, machetes, focos y varias herramientas. Fueron remitidos a la fiscalía con cargos por infracción a la Ley de Vida Silvestre.

Gilberth Segura, guarda del hotel Rancho Margot, contó que el sábado estaba en casa de un amigo viendo el partido final del Torneo de Verano cuando uno de los cazadores, quien es conocido suyo, lo llamó a las afueras de la vivienda.

"Yo no sospeché nada malo. Ya estando afuera me atacaron entre varios y luego de golpearme me dijeron que si seguía denunciando me iban a matar", afirmó.

Segura presenta golpes en brazos, piernas y principalmente en la cara. La mañana de este lunes se presentó a poner la denuncia en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de La Fortuna.

Gilberth Segura, guarda del hotel Rancho Margot, denunció ante las autoridades judiciales los golpes recibidos en la cara y brazos.
Gilberth Segura, guarda del hotel Rancho Margot, denunció ante las autoridades judiciales los golpes recibidos en la cara y brazos.

"Algunos de estos cazadores los conozco porque son del pueblo, otro vienen de otros sitios de San Carlos", aseguró el guarda.

Por su parte, el dueño del rancho Margot, Juan Sostheim, confirmó que a él y a una hija también los amenazaron, por lo que igualmente presentaron la respectiva denuncia. "Yo soy protector del ambiente y no voy a permitir este tipo de daños al ecosistema", subrayó el empresario.

Esas mismas amenazas las han recibido dueños de hoteles cercanos a parques nacionales y áreas protegidas, quienes dicen que podrían pagar con la vida el evitar las matanzas de animales, principalmente tepezcuintles, cuyo kilo de carne se cotiza en aproximadamente ¢15.000 en el mercado negro.

Las autoridades calculan que los cazadores ilegales ingresan al menos una vez por semana a estos lugares y extraen entre uno y tres animales.