Mañanas cálidas e ingreso de humedad provocan fuertes precipitaciones

Por: David Delgado C. 17 agosto, 2012
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Las lluvias del miércoles dañaron 30 viviendas y seis puentes en 15 cantones, según informó la Comisión Nacional de Atención de Emergencias y Prevención de Riesgos (CNE).

Las precipitaciones y el fuerte oleaje obligaron a 377 personas a dejar sus hogares e instalarse en cinco albergues: 20 de ellas en Alvarado (Cartago), 37 en Rositer Carballo (La Uruca, San José), 20 en dos albergues en Turrialba (Cartago), y 300 en Pavones de Golfito, debido al oleaje.

Las casas dañadas se ubican en Desamparados (ocho), Pilón de Golfito (una), Turrialba (cuatro), Rositer Carballo (ocho), Alvarado (dos) y Tibás (siete).

En el caso de los puentes dañados, tres están en Turrialba, uno peatonal entre La Carpio y Pavas, y otro en Pococí.

Según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), las precipitaciones son provocadas por las temperaturas cálidas de las mañanas y el ingreso de humedad del océano Pacífico.

Rebeca Morera, meteoróloga del IMN, indicó que el miércoles se registró una caída de 108 milímetros de lluvia en Turrialba, 69 en Pavas y 30 en el aeropuerto internacional Juan Santamaría.

Se prevé que las precipitaciones se mantengan hasta el fin de semana, durante las tardes, en la vertiente del Pacífico, Valle Central y zona norte. El Caribe tendrá lluvias en las montañas solamente.

La CNE mantiene alerta verde por el oleaje que afectó Pilón y Cocal Amarillo de Pavón, Río Claro de Guaycará y Puntarenitas en Golfito. A estas zonas se ha llevado asistencia a los damnificados.

Deslizamientos. El material que afectó ocho casas en la Rositer Carballo provino de un muro de contención, ubicado detrás de la Escuela de Policía Penitenciaria, que cedió sobre las viviendas.

Lidier Esquivel, jefe de Prevención de la CNE, explicó que hubo una acumulación de aguas (no solo de lluvia), que ocasionó que el talud cediera.

Añadió que están identificando medidas de atención, como un adecuado manejo de aguas y alcantarillados para bajar el riesgo. El IMAS también visitó la zona para evaluar las necesidades de las familias.