Otros tres hombres también fueron condenados, pero tendrán el beneficio de libertad condicional

Por: Hugo Solano 6 julio
Los cinco imputados decidieron acogerse a un proceso abreviado en aras de optar por una pena más baja que la generada por un juicio oral y público.
Los cinco imputados decidieron acogerse a un proceso abreviado en aras de optar por una pena más baja que la generada por un juicio oral y público.

Los cinco individuos que fueron capturados luego de golpear y arrebatar un arma de fuego a dos oficiales de la Fuerza Pública, en Santa Clara de San Carlos, fueron condenados este jueves en el Juzgado Penal de ese cantón alajuelense.

Los imputados se acogieron a un proceso abreviado, que tuvo como resultado la condena de los cinco. Aunque todos recibieron penas de prisión, solo dos de ellos cumplirán la sentencia en la cárcel.

Uno porque la condena es superior a tres años, el máximo permitido para optar por el beneficio de ejecución condicional de la pena, y el otro, porque ya tenía otra sentencia previa.

El acuerdo entre los abogados defensores y el Ministerio Público permitió que los acusados se sometieran a un proceso especial abreviado y que aceptaran los cargos, a cambio de optar por penas más bajas que las que tendrían en un juicio ordinario.

A Fabricio Miranda Castro, quien sí irá a la cárcel, le impusieron una condena de cinco años y 10 meses de prisión por dos delitos: resistencia agravada y robo agravado, al sustraer el arma de un oficial.

Carlos Masís Escobar, quien tenía antecedentes penales, también cumplirá en prisión una pena de dos años y seis meses.

Con el beneficio de ejecución condicional se suman Charlie Masís Salas, con una sentencia de dos años y seis meses; así como José Roberto Estrada y Wilberth Castro Díaz, quienes fueron sentenciados a un año de prisión. Todos culpables por el delito de resistencia agravada.

A solicitud de la defensa, el Ministerio Público aceptó que se suspendiera de inmediato la prisión preventiva a Masís Salas, Estrada y Castro, quienes ya quedaron en libertad.

Se tomó en cuenta que no tienen antecedentes penales, que tienen arraigo fijo y responsabilidades que cumplir en sus familias con niños pequeños.

Fabricio Miranda pidió perdon a su madre, a los policías y a las autoridades judiciales. Afirmó estar muy apenado por lo que hizo.

La suerte definitiva de los imputados se va a definir el 12 de julio, cuando se ratifique la sentencia en presencia de otro juez de Flagrancia.

En la audiencia de este jueves estuvo como juez Maikol Monge.

La sala de juicio número 1 de los Tribunales de San Carlos se llenó con familiares y amigos de los acusados, quienes observaron el debate con excelente conducta.

Por seguridad, estuvieron en la sede de los Tribunales oficiales de Fuerza Pública y del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). La audiencia terminó antes de las 10 a. m.

El hecho por el que se les sentenció sucedió el pasado 25 de junio, cuando se efectuaba un partido de fútbol entre los equipos de Florencia y El Progreso de la Tigra.

Ese día la turba la emprendió contra los policías Carlos Solano y Milton Jara, quienes quisieron intervenir para dar fin a una pelea al final del partido. Los oficiales recibieron patadas y golpes de puño que les produjeron varias lesiones.

El Ministerio de Seguridad Pública informó este jueves en un comunicado de prensa de que aplaude la pronta y cumplida aplicación de la ley.

Añade que la condena es una señal que emite el Poder Judicial para todo aquel costarricense que considere que puede hacer lo que desee con los oficiales y su autoridad.