A la víctima se la llevaron miércoles y el jueves la familia recibió llamadas pidiendo dinero por la liberación, confirmó el OIJ

Por: Carlos Arguedas C., Eillyn Jiménez B. 4 diciembre
El carro de Sixto Zapata apareció el jueves en la mañana en el cauce del río Cañitas en Quepos. Foto Marvin Gamboa
El carro de Sixto Zapata apareció el jueves en la mañana en el cauce del río Cañitas en Quepos. Foto Marvin Gamboa

La familia de Sixto Zapata Pizarro, asesinado el sábado en Quepos, pagó una suma de dinero no divulgada como parte de un fallido rescate del empresario pesquero, que estaría ligado al narco.

Así lo confirmó Wálter Espinoza Espinoza, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), quien agregó que la víctima presentaba tres impactos de bala que se presume le causaron la muerte y que, además, tenía evidencias de haber sido torturado.

El jefe policial dijo que la familia recibió las llamadas exigiendo el pago desde el jueves en la tarde, pero explicó que la policía se mantuvo al margen de las negociaciones.

"La familia pagó a cambio de la libertad de don Sixto, pero no obtuvo el resultado que pretendía, que se diera la liberación en condiciones favorables", afirmó.

Sixto Zapata, de 60 años, era miembro de una familia muy renombrada en Quepos, Puntarenas, dijo el jefe policial.

"Tenemos que establecer las circunstancias que motivaron este hecho. No está claro. Sixto era (...) un comerciante pescador, dueño de varias lanchas en Quepos, que tenía antecedentes por transporte de drogas (...) era una persona conocida, de perfil empresarial, que tenía fortuna importante, que de alguna manera pudieron haber motivado el secuestro" manifestó Espinoza.

Sorprendido dentro de un bar

El empresario fue sacado por la fuerza por dos sujetos el miércoles anterior a las 11 p. m., mientras se encontraba en un bar en Naranjitos de Quepos. Huyeron en el carro de Zapata, un pick up marca Dodge modelo 2012, que está valorado en ¢25 millones.

El jueves, a las 4 a. m., el carro apareció en el cauce del río Cañitas, en Anita de Quepos, a unos seis kilómetros de Naranjitos. En el vehículo no se encontró ningún indicio importante para la investigación, dijo Espinoza.

Ese mismo día en la mañana, la familia interpuso una denuncia por desaparición y durante la tarde fue cuando empezaron las llamadas telefónicas exigiendo el pago de dinero. "Fueron varias las llamadas", dijo el director del OIJ.

El cuerpo de Zapata apareció el sábado a las 8 p. m. en el rancho de una propiedad en Las Cuevas de Damas de Quepos. Se trata de una finca privada sobre la cual las autoridades no quisieron suministrar mayor referencia.

Un hombre que se encontraba en ese rancho dijo a la policía que al lugar se presentaron unos sujetos que lo amenazaron con armas de fuego, lo amarraron y lo cubrieron con una sábana. Luego, agregó, escuchó que llevaron a una persona a quien le exigían que les entregara el dinero. El hombre respondía que desconocía de qué dinero hablaban, contó el testigo.

Para las autoridades, fue en ese momento en que los sujetos empezaron a torturar a Zapata. Entre otras lesiones, le provocaron quemaduras con un metal caliente.

La víctima presentaba disparos, uno en la cabeza y dos en el tórax. Además, muchos golpes en diversas partes del cuerpo.

El testigo declaró a la policía que luego de que dejó de escuchar ruidos se quitó las amarras y fue cuando pidió ayuda a las autoridades.

En líos con la ley

El nombre de Sixto Zapata aparece en medios policiales por primera vez en setiembre del 2006, cuando la embarcación Navegante I, matrícula 4028-TQ, que aparece registrada a su nombre, fue capturada en aguas del Pacífico panameño con 621 kilos de cocaína y 34 de heroína.

En aquel momento, Zapata dijo telefónicamente a La Nación que en junio del 2006 había vendido la lancha a un vecino de Puntarenas.

En agosto de ese mismo año, Lenín Zapata Pizarro (hermano de Sixto) fue sido asesinado a balazos cuando se encontraba en el bar el Pescadito en Boca Vieja de Quepos.

El nombre de Sixto Zapata volvió a ser mencionado por las autoridades en abril del 2013, cuando se anunció su captura pues se le relacionó con una organización que desde el 2012 se dedicaba al tráfico de drogas.

Según la acusación del Ministerio Público, a Zapata se le atribuyó facilitar la embarcación María Paula, matrícula PQ-11496, para el transporte de 901 kilos de cocaína que fueron decomisados en una casa en Quepos.

Ese caso fue a juicio en setiembre del 2015, cuando el Tribunal de Juicio de Grecia, Alajuela, absolvió por duda a seis imputados, entre ellos Zapata.

La Fiscalía apeló y el pasado 20 de noviembre, según el voto 805-2017 del Tribunal de Apelación de Sentencia de San Ramón, acogió la impugnación y ordenó un nuevo debate.

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