Atención a extranjeros y actividades de fin y principio de año multiplican exigencias a los cuerpos de socorro

Por: Hugo Solano 14 diciembre, 2015

La atención de más de 4.000 migrantes cubanos y de otras nacionalidades, unidas a las múltiples actividades masivas que se están desarrollando en diferentes partes del país, así como el traslado masivo de costarricenses a sitios turísticos y el constante flujo migratorio transfronterizo motivó a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) a declarar una alerta amarilla.

Los 31 albergues temporales que se mantienen en distintos cantones del territorio nacional requieren la presencia de miembros de la Cruz Roja, Fuerza Pública, CNE y otras organizaciones.

Además, los cuerpos de socorro deben atender actividades masivas de fin y principio de año, como las fiestas de Zapote, la vuelta ciclística, el tope y el éxodo de vacacionistas a las playas y sitios de descanso.

El subdirector nacional de Socorro y Operaciones de la Cruz Roja, Jim Batres, explicó que una alerta verde es solo informativa, mientras que la amarilla permite a las instituciones del Estado echar mano a readecuaciones de presupuestos y horarios del personal en caso de ser necesario.

Alberto Osoria (primer plano) pasa el día en un saturado cuarto habilitado en el llamado fogón de la parroquia de La Cruz, parte del albergue del salón parroquial Monseñor Héctor Morera, ubicado en La Cruz de Guanacaste, donde se encuentran más de 300 ciudadanos cubanos.
Alberto Osoria (primer plano) pasa el día en un saturado cuarto habilitado en el llamado fogón de la parroquia de La Cruz, parte del albergue del salón parroquial Monseñor Héctor Morera, ubicado en La Cruz de Guanacaste, donde se encuentran más de 300 ciudadanos cubanos.

La Cruz Roja se maneja de forma diferente, pero Batres dijo que están valorando un replanteamiento de la atención en los albergues para determinar si en lugar de la atención de 24 horas que mantienen en la actualidad, puede reducirse el horario a efecto de no desgastar al personal, sin dejar de atender las necesidades básicas de los migrantes.

Años atrás se han dictado alertas informativas (alerta verde) y los cuerpos de socorro como la Cruz Roja, Policía de Tránsito, Bomberos y Fuerza Pública organizan operativos de fin de año, de verano y de salida de vacacionistas, sin embargo esta vez se acentúa el sistema preventivo.

La alerta amarilla fue declarada por la CNE para toda la vertiente del Pacífico, la zona occidental del Valle Central (Orotina, San Mateo, San Ramón) y la zona norte (San Carlos, Upala, Guatuso y otros), así como para las fronteras norte y sur.

"Con esa alerta se permite a las autoridades nacionales activar los procedimientos y acciones preestablecidas por los organismos de socorro, si fueran necesarios", dice el comunicado de la CNE.

Iván Brenes, director de esa institución, explicó que con esa medida, todos los recursos humanos, operativos y logísticos estarán a disposición de la ciudadanía para garantizarle el adecuado funcionamiento y evolución de las actividades y festividades de los próximos días.

Los comités municipales de emergencia también podrán echar mano a dispositivos de seguridad y establecer redes de vigilancia, monitoreo e investigación.

Las zonas que quedan fuera de la alerta amarilla son la vertiente del Caribe y la mayor parte del Valle Central.

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